Ana María, la única trilliza Saavedra que sobrevivió al terremoto de Colombia

  • 14/08/2026 15:39
Sus hermanas Isabella y Sofía, sus padres Jairo Hernán y Victoria, junto con un tío, murieron tras colapsar su vivienda en Cali

Una mesa de madera se convirtió en el refugio que salvó la vida de Ana María Saavedra Caicedo. La joven de 23 años fue rescatada entre los escombros del edificio de cuatro pisos donde residía con su familia en Cali, tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto.

Ana María es la única sobreviviente de las trillizas Saavedra. Sus hermanas, Isabella y Sofía, fallecieron durante el derrumbe, al igual que sus padres, Jairo Hernán Saavedra, de 63 años, y Victoria Caicedo, de 61. Un tío de las jóvenes también perdió la vida en el inmueble.

El colapso convirtió en tragedia la historia de una familia descrita por sus allegados como unida, alegre y profundamente vinculada por el amor a la música.

Según información publicada por el medio brasileño UOL y el diario británico The Sun, Ana María logró protegerse debajo de una mesa de madera maciza mientras la estructura se desplomaba. Después del derrumbe, algunos vecinos escucharon sus gritos y acudieron inmediatamente para auxiliarla.

“La gente comenzó a escuchar sus llamados y enseguida fue a ayudarla”, relató Carlos Augusto Saavedra, primo de las trillizas, al referirse al momento del rescate.

La joven fue trasladada a un centro médico con una fractura en la pelvis y lesiones en uno de sus brazos. Permanece consciente y, según los reportes disponibles, deberá someterse a una intervención quirúrgica. También recibe acompañamiento médico y psicológico debido a la magnitud de lo ocurrido.

Una familia inseparable

Ana María, Isabella y Sofía compartieron mucho más que el hecho extraordinario de haber nacido trillizas. Las jóvenes estudiaron mercadeo, trabajaban juntas y recientemente habían regresado de Francia.

Sus allegados las recuerdan como hermanas inseparables, con una relación construida alrededor de los estudios, el trabajo y las actividades familiares. Según le contaron a medios colombianos, sus cercanos aseguran que acostumbraban acompañarse en casi todos los aspectos de sus vidas.

Isabella fue la última integrante de la familia localizada por los equipos de búsqueda. Su cuerpo fue recuperado entre los escombros durante la noche del jueves 13 de agosto, después de varias jornadas de labores en la estructura colapsada.

Sofía habría quedado atrapada debajo de una escalera, mientras que sus padres fueron encontrados sin vida en una de las habitaciones del apartamento. Los reportes periodísticos señalan que Jairo Hernán Saavedra y Victoria Caicedo estaban abrazados.

La pareja era reconocida entre familiares y amigos por su afición a la salsa, una pasión que también compartían con sus hijas. En redes sociales y testimonios publicados después del desastre, sus allegados han recordado la alegría y cercanía que caracterizaban a la familia.

Una sobreviviente frente a una pérdida irreparable

La recuperación de Ana María representa una esperanza dentro de una de las historias más dolorosas dejadas por el terremoto. Sin embargo, su supervivencia está acompañada por una pérdida que transformará por completo su vida: sus dos hermanas, sus padres y uno de sus tíos murieron en el mismo derrumbe del que ella consiguió salir con vida.

Los medios que divulgaron su historia señalaron que la joven se encontraba bajo cuidados especializados y que, inicialmente, sus familiares y el equipo médico evitaban comunicarle todos los detalles de las muertes mientras era estabilizada. No se ha informado públicamente si ya conoce la dimensión completa de la tragedia.

El caso de las trillizas Saavedra se suma a los relatos de familias enteras afectadas por el terremoto, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, departamento del Chocó, pero provocó graves daños en ciudades como Cali, Pereira y Manizales.

Mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación, Ana María enfrenta un largo proceso físico y emocional. La mesa que resistió el peso de los escombros le permitió sobrevivir, pero al otro lado del rescate la esperaba la ausencia de quienes habían compartido con ella cada etapa de su vida.

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