Uno de los puntos clave mencionados fue la interacción de la APA con otras carteras del Estado para garantizar que los procedimientos se realicen en regla...
- 17/03/2026 14:19
La combinación de un colapso total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y un fuerte sismo en Guantánamo y Santiago de Cuba eleva la tensión al límite. El Gobierno reporta avances lentos en la recuperación energética.
La isla vive horas de extrema incertidumbre. A la crisis energética que el lunes 16 de marzo dejó a más de 9 millones de personas sin electricidad, se sumó esta madrugada un terremoto de magnitud 6.0 que sacudió el oriente de la isla, dejando a miles de ciudadanos en la oscuridad total, sin telefonía ni internet para comunicarse durante la emergencia.
El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais) confirmó que el temblor ocurrió a las 00:28 hora local, con epicentro a 37 kilómetros de Imías, Guantánamo. El sismo, que se sintió con fuerza en Santiago de Cuba, ocurrió en el peor escenario posible: con el 62 % del país sin corriente eléctrica y las comunicaciones interrumpidas debido a la desconexión del SEN.
Aunque el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró una magnitud de 5.8 seguida de una réplica de 4.7, el impacto emocional en la población es incalculable, tras días de apagones que alcanzan las 15 horas diarias en la capital y hasta 48 horas en provincias.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, informó este martes 17 de marzo que el restablecimiento del sistema avanza bajo protocolos estrictos, aunque reconoció las “difíciles condiciones”.
Puntos clave de la recuperación:
Este es el sexto apagón nacional en 18 meses. La crisis actual no es solo fruto de la falta de combustible importado debido al bloqueo, sino del colapso de una infraestructura térmica que opera con décadas de explotación y sin inversión. Actualmente, 9 de las 16 unidades generadoras están fuera de servicio por averías o mantenimiento.
Expertos estiman que se requieren entre $8,000 y $10,000 millones para sanear el sistema, una cifra inalcanzable para una economía que se ha contraído un 15 % desde 2020. Mientras tanto, el descontento social crece, alimentado por la falta de servicios básicos y la vulnerabilidad ante desastres naturales como el sismo de esta madrugada.