Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 23/03/2011 01:00
EL SALVADOR. El presidente estadounidense Barack Obama llegó ayer, martes, a El Salvador, donde persisten situaciones muy sensibles para Estados Unidos como la inmigración, la lucha contra el narcotráfico y el contrabando de armas.
Luego de visitar Brasil y Chile, Obama se encontró en San Salvador para abordar diversos temas y reunirse con el presidente Mauricio Funes.
La inseguridad en Centroamérica, fue el tema que dominó, ayer martes, la reunión entre el presidente estadounidense Obama y su par Funes, se ha elevado por la acción de las temidas maras o pandillas, responsables del 60% de los homicidios cometidos en el país.
Por otra parte, a la par con la creciente violencia de las maras, ha crecido la penetración de carteles de drogas en el Triángulo Norte centroamericano (El Salvador, Guatemala y Honduras), tema que inquieta a las autoridades locales y también a Washington.
Las violentas pandillas, cuyos miembros se cuentan por miles en El Salvador, Guatemala y Honduras, trafican con drogas y armas, y extorsionan a comerciantes y choferes de autobuses, que son asesinados si se niegan a pagar.
En promedio, 11 personas son asesinadas cada día en El Salvador, donde el gobierno izquierdista de Funes ha intentado frenar la violencia sacando al ejército a las calles y reforzando a la policía con más recursos y equipamiento.
En El Salvador, las principales pandillas son la Mara Salvatrucha o MS-13 y su acérrima rival, la Mara 18 o M-18, que juntas reúnen a unos 11.000 miembros, aunque la policía estima que la cifra podría llegar a unos 18 mil.
Llamadas maras como diminutivo de marabunta, unas hormigas devoradoras de la Amazonia, las pandillas surgieron en El Salvador durante la guerra civil (1980-1992) formadas por jóvenes que se disputaban ‘territorios’ en barriadas pobres y aldeas.
Entonces existían la Mara Máquina, la Mara Gallo y La Fosa, cuyos miembros se dedicaban a cometer asaltos con el fin de obtener dinero para subsistir.
El Salvador tiene también uno de los mayores índices de inmigración en América Central, principalmente hacia Estados Unidos.
Obama podría marcar una huella propia en su paso por El Salvador, con el posible anuncio de un nuevo plan de asistencia técnica y económica denominado Pacto para el Crecimiento.
Según reportes locales oficiales, El Salvador sería el único país de la región que se beneficie de esa iniciativa para desarrollar condiciones favorables que ayuden a frenar la emigración a Estados Unidos. Además, en un gesto inesperado, Obama tiene previsto visitar la tumba del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980 por escuadrones de la muerte.