‘Los pueblos no tienen que pagar los errores de los gobiernos’

  • 07/12/2014 01:00
El canciller de Costa Rica señala que la disputa fronteriza con Nicaragua no puede aislar otros temas de la agenda binacional

El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, apostó por Manuel González, abogado y exministro de Comercio Exterior (2004-2006), para conducir la política exterior de su país. Pero, tomar el timón de la cancillería ‘tica’ no está siendo una tarea sencilla para González, que navega por las aguas turbulentas de su vecina Nicaragua, con la que su país mantiene un conflicto fronterizo desde el 2010. Aunque, no quiere que esta controversia aparte otros temas de interés binacional y paguen justos (pueblo) por pecadores (gobierno). Además, a González le tocó coordinar una prematura presidencia pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), y seguir el camino, a veces ensombrecido, hacia la plena integración a la Alianza del Pacífico. No obstante, el canciller aseguró a La Estrella de Panamá que Costa Rica seguirá luchando por el respeto a los derechos humanos, la democracia, el desarme internacional y la protección del medio ambiente.

¿QUÉ HERENCIA LE DEJÓ SU ANTECESOR, ENRIQUE CASTILLO? ¿QUÉ DIFICULTADES ESTÁ ENCONTRANDO?

Un aspecto de gran envergadura fue la presidencia pro témpore de la Celac, que supuso un gran esfuerzo desde el punto de vista humano y económico. Tuvimos que continuar un proceso y ponernos al día para que los países miembros del organismo no sintiesen un cambio dramático. A ello, se suma la dificultad de organizar la III Cumbre, en la que Ecuador asumirá la presidencia en enero. Además, heredamos a destiempo la candidatura para que Costa Rica fuese reelecto en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y esa tardanza pudo ser uno de los motivos por los que no obtuvimos el apoyo necesario. Por otro lado, tenemos los tres litigios con Nicaragua, iniciados en el 2010. No obstante, la política exterior está comprendida por muchos temas a los que hay que dar continuidad. Costa Rica seguirá en su lucha contra el desarme internacional, la protección del medio ambiente y la defensa de la institucionalidad, la democracia y los derechos humanos.

VOLVIENDO A LA CELAC, ¿CREE QUE ASUMIR LA PRESIDENCIA FUE UN ERROR DE LA ANTERIOR ADMINISTRACIÓN DE LAURA CHINCHILLA?

Lo calificaría como prematuro. No era necesario asumir la presidencia en un momento en el que la Celac estaba dando sus primeros pasos como mecanismo de diálogo y concertación política. Podríamos haber esperado un poco, fundamentalmente, porque en mayo se dio el cambio de gobierno.

COSTA RICA YA SE ALISTA PARA LA ADHESIÓN A LA ALIANZA DEL PACÍFICO. ¿QUÉ IMPLICACIONES PUEDE TENER?

Somos un candidato natural porque tenemos tratados de libre comercio (TLC) con los cuatro países miembros del bloque (Chile, Colombia, México y Perú). Sin embargo, hemos detectado algunas sensibilidades por parte de los sectores agrícolas [las cámaras de Agricultura y Agroindustria temen que la negociación de un nuevo acuerdo comercial vuelva a tocar puntos como preferencias arancelarias en algunos productos]. Por ello, ahora estamos en consultas con el Ministerio de Comercio Exterior y los sectores productivos para conciliar esos intereses en la ruta a una incorporación plena. No obstante, la alianza en sí no es sólo un TLC, sino que hay otros temas de nuestro interés, como el migratorio y el de cooperación.

¿A QUÉ SE REFERÍA CUANDO INDICÓ QUE EL ANTERIOR GOBIERNO LLEVÓ EL TEMA DE LA ALIANZA CON SECRETISMO?

No se compartió adecuadamente la información y eso provocó el recelo y la desconfianza, tanto de la población como de los sectores que pueden verse afectados. El proceso tiene que ser abierto y democrático para que todos sepan dónde estamos parados.

TOCANDO EL TEMA DE SU VECINO Y ‘ENEMIGO’, NICARAGUA. ¿EN QUÉ HA CAMBIADO SU POLÍTICA CON RESPECTO A SU ANTECESOR?

Nuestra política es muy simple. Tenemos los tres litigios, pero no pasamos por alto el hecho de que seguiremos siendo vecinos de por vida y de que la agenda bilateral es amplia con temas de seguridad, migración, salud, educación y comercio, entre otros. Costa Rica hace un esfuerzo por dejar el conflicto fronterizo aislado del resto, en el sentido de que al someter la discusión de la controversia a la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), pudiéramos continuar con los otros temas. Sin embargo, no se han dado las condiciones de confianza y lo único que recibimos son constantes provocaciones.

¿POR EJEMPLO?

Recientemente denunciamos la tala indiscriminada de árboles en la margen derecha del río San Juan (sur), que es donde se inicia el territorio costarricense. Nicaragua alegó la necesidad de hacer una limpieza de gran envergadura, lo cual es improcedente. ¿Por qué no lo hacen en su margen? El río es de ellos y no discutimos ninguna propiedad más allá de nuestro derecho de navegación, también impedido en ocasiones. De hecho, para agravar aún más la situación, se nos ha obstaculizado cerrar uno de los caños abiertos por Nicaragua en 2013, en absoluta y clara violación a las medidas provisionales dictadas por la CIJ.

Y, ¿QUÉ ME DICE DEL IMPACTO QUE PUEDE TENER LA CONSTRUCCIÓN DEL CANAL INTEROCEÁNICO DE NICARAGUA?

Hay muchos interrogantes. Primero, no se saben bien los antecedentes de la compañía china (HKND Group) que lo va a construir; pero sobre todo, tenemos muchas dudas sobre el tema ambiental. Eventualmente, esta construcción podría tener un impacto en el caudal del río Colorado, que recibe la mayoría de las aguas del río San Juan (soberanía de Nicaragua, pero con nuestro derecho de navegación) y éste a su vez del lago Nicaragua, que es por donde pasaría el canal. Por tanto, ahí pedimos a Nicaragua que comparta sus estudios de impacto ambiental que, hasta el momento, se desconocen.

¿LLEGARÁN A SER BUENOS VECINOS ALGUNA VEZ?

Tarde o temprano. Estos son ciclos de relaciones. Nuestros pueblos se llevan bien, se conocen y en los últimos 40 años hemos recibido a cientos de miles de nicaragüenses (casi un 10% de la población), que se han incorporado a nuestra sociedad y son parte de nuestra idiosincrasia. Los pueblos no tienen que pagar los errores de los gobiernos y por eso digo que es un ciclo. No hay gobierno que dure toda la vida y estas cosas van y vienen.

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