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- 01/08/2026 17:19
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Agrega La Estrella en Google ↗️El gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y una delegación de la oposición venezolana iniciaron este sábado 1 de agosto un proceso de diálogo orientado a negociar una eventual transición política en Venezuela.
La fecha había sido anunciada previamente por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, como el inicio de la tercera fase de la estrategia planteada por Washington tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro. Según ese plan, esta etapa estaría enfocada en diseñar una hoja de ruta hacia una salida electoral, después de dos fases previas centradas en la estabilización política y la recuperación económica mediante la comercialización del petróleo venezolano bajo supervisión estadounidense.
De acuerdo con una información publicada a finales de julio por el diario español ABC, el encuentro fue precedido por reuniones preparatorias celebradas en Madrid (España) entre funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, entre ellos Mauricio Claver-Carone, y la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, la dirigente opositora Dinorah Figuera. Este Parlamento continúa siendo reconocido por Estados Unidos al considerar que fue elegido mediante un proceso democrático.
Figuera sostuvo el pasado 18 de junio una reunión con el actual presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez. En una entrevista concedida a Radio Nacional de España, la dirigente aseguró que durante ese encuentro Rodríguez le manifestó que el chavismo estaría dispuesto a abandonar el poder si resultara derrotado en unas eventuales elecciones.
No obstante, algunos analistas consideran que las negociaciones comienzan con una debilidad importante debido a una ausencia notable en la mesa de diálogo: la de la líder opositora y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado.
El pasado domingo, tanto Machado como el excandidato presidencial de 2024, Edmundo González Urrutia, afirmaron que no participan en estas conversaciones y reiteraron su llamado a respetar la voluntad popular expresada en las urnas. Según las actas recopiladas por la oposición, los resultados electorales otorgarían la victoria al bloque opositor.
Sin embargo, ambos dirigentes señalaron que seguirán de cerca los acuerdos que puedan surgir de las negociaciones y que no desean convertirse en un obstáculo para cualquier iniciativa que facilite una transición democrática en el país.
En declaraciones al medio venezolano Efecto Cocuyo, el politólogo Santiago Rodríguez sostuvo que la desafección ciudadana hacia los partidos tradicionales, fenómeno que impulsó el liderazgo de Machado, sumada a la ausencia de ella y de González Urrutia en la mesa de diálogo, podría generar desconfianza hacia las organizaciones opositoras que sí participan en el proceso, entre ellas Primero Justicia y Voluntad Popular.
“Coincido en que estratégicamente a Machado le conviene estar fuera de la mesa y asumir el papel de vigilante del proceso, porque si se logra un cronograma electoral y elecciones libres, ella debe poder participar”, señaló el analista.
Por su parte, la organización defensora de derechos humanos Provea pidió, mediante un comunicado, que las conversaciones coloquen a los derechos humanos en el centro de cualquier acuerdo político y los consideren la única vía hacia una transición democrática.
Las divisiones no se limitan al sector opositor. Según informó la agencia EFE, un grupo de simpatizantes chavistas se manifestó este sábado en Caracas para rechazar el diálogo, al que calificaron como una nueva forma de “injerencia” por parte de la Casa Blanca.
La protesta reunió a decenas de personas vestidas de rojo y portando banderas venezolanas. Los participantes fueron convocados por el denominado Frente Popular Antiimperialista, organización que considera que las conversaciones forman parte de un proceso de transición “maquiavélicamente ideado por el imperialismo” con el objetivo de poner fin al legado político del fallecido presidente Hugo Chávez.