El director de la Lotería Nacional de Beneficencia habla de la lotería clandestina, auditorías internas y su plan para modernizar la institución
- 20/07/2026 12:16
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Agrega La Estrella en Google ↗️Con la expectativa de devolver la esperanza a los británicos, el nuevo primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, asumió este lunes 20 de julio el liderazgo del país, tras haber sido proclamado el pasado viernes como nuevo líder del gobernante Partido Laborista.
El hasta hace poco alcalde de Mánchester, en el norte de Inglaterra, prometió, desde la puerta de la residencia oficial del primer ministro, ubicada en el número 10 de Downing Street, que su mandato marcará ‘un punto de inflexión’ para una nación que aún no se recupera de la inestabilidad política derivada de la salida del país de la Unión Europea.
A diferencia de su predecesor, Keir Starmer —considerado por algunos como un líder distante de la ciudadanía y muy enfocado en asuntos de política internacional, como las guerras en Irán y Ucrania—, Burnham aseguró que sus prioridades estarán centradas en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos británicos, afectados por el alto costo de la vida, así como en fortalecer el sistema de atención a las personas mayores, entre otros temas.
Tras suceder a Starmer, el nuevo primer ministro anunció que presentará, antes de finalizar el año, un plan de diez años para transformar el Reino Unido y llevarlo “de donde estamos ahora al país que creo que todos queremos”.
Su prioridad inmediata será atender la crisis del sinhogarismo, una intención que dejó clara tras visitar un centro de atención para personas sin hogar en Londres, la capital británica. Asimismo, entre sus primeras medidas figura la reducción de las facturas de la electricidad y de las tarifas del transporte público en autobús, como parte de un paquete de apoyo al costo de la vida que también contemplaría la congelación de los alquileres, según informó el diario británico The Guardian.
El pasado viernes, al asumir el liderazgo del Partido Laborista, Burnham definió su futuro Gobierno como un esfuerzo por revertir el rumbo que, a su juicio, tomó el Reino Unido durante la administración de la entonces primera ministra Margaret Thatcher, caracterizada por el fortalecimiento de las políticas neoliberales y la privatización de servicios públicos como el suministro de agua.
Tras asumir formalmente el cargo ante el rey Carlos III, Burnham también hizo referencia al creciente desencanto de los británicos con la política, reflejado en la victoria del partido de ultraderecha Reform UK en las elecciones locales de mayo, un resultado que marcó el inicio del declive político del Gobierno de Starmer.
“Soy plenamente consciente de que soy la sexta persona en los últimos diez años que recorre esta calle y el séptimo primer ministro desde 2016. Este es un momento para la reflexión y una nueva determinación. (...) Mi generación de políticos debe estar a la altura del desafío. El Reino Unido necesita demostrar al mundo que puede recuperar su estabilidad. Ese es nuestro reto: hacer que la política funcione y que funcione mejor”, afirmó.