El edificio, cerrado hace más de una década por problemas estructurales, pasó de albergar a cientos de estudiantes a convertirse en un albergue temporal...
- 20/08/2009 02:00
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️BAGDAD. Al menos 95 personas murieron el miércoles y más de 536 resultaron heridas en el día más sangriento en Irak en lo que va del año, lo que provocó un inusual reconocimiento de culpabilidad de las fuerzas de seguridad locales que ya no cuentan con ayuda estadounidense.
Al menos seis bombas y morteros estallaron cerca de ministerios y otros objetivos importantes en la capital, semanas después del retiro de las tropas estadounidenses de centros urbanos, medida que dejó la seguridad en manos de las fuerzas locales.
"Esta operación muestra negligencia, y es considerada una falla de seguridad por la cual las fuerzas iraquíes deben asumir gran parte de la responsabilidad", dijo el general Qassim al-Moussawi, portavoz de seguridad de Bagdad, al canal estatal Iraqiya.
El gobierno de Bagdad decidió este mes que la mayor parte de los muros de seguridad establecidos en la ciudad fueran levantados en 40 días, como señal de confianza en sus fuerzas de cara a las elecciones generales previstas para enero. En una explosión, un coche bomba detonado cerca de un puesto de seguridad que conduce a la fortificada Zona Verde de la capital iraquí voló algunas ventanas del Ministerio de Relaciones Exteriores, causando la muerte de decenas de personas.
"Las ventanas del Ministerio de Relaciones Exteriores se rompieron, masacrando a la gente que estaba dentro. Pude ver a funcionarios, periodistas y guardias de seguridad entre los muertos", dijo una conmocionada empleada del ministerio.
La explosión tuvo lugar tan cerca del Parlamento iraquí que alcanzó a romper algunas ventanas, según mostraron imágenes de televisión.
Los ataques socavan la confianza en la capacidad del gobierno del primer ministro Nuri al-Maliki de garantizar la seguridad antes de las elecciones parlamentarias.
En un comunicado, Maliki pidió una revisión de los planes de seguridad, pero añadió que los ataques tenían como objetivo "despertar dudas sobre nuestras fuerzas armadas, que han demostrado ser muy capaces de enfrentar a terroristas". Pero analistas y residentes no se mostraron de acuerdo. Los ataques de ayer mostraron una gran deficiencia y la debilidad de las fuerzas de seguridad.