RAMALA. Líderes palestinos dijeron ayer al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, que el nuevo plan de Israel para construir 1,600 nuevos hogares para colonos judíos desafía los esfuerzos de Washington para lograr negociaciones de paz indirectas.
En Jerusalén, un ministro del Gabinete israelí se disculpó por la situación incómoda en la que puso a Biden al anunciar los planes de construir nuevas edificaciones en un área de Cisjordania anexada a la ciudad sagrada.
Biden condenó el proyecto, cuyo anuncio empañó una misión enfocada en reafirmar a los israelíes que el presidente Barack Obama estaba comprometido con la seguridad del Estado judío ante una posible amenaza nuclear de Irán.
El primer ministro palestino, Salam Fayyad, en una reunión con Biden, dijo que la iniciativa de Israel daña y “definitivamente mina la confianza a las perspectivas de paz”.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu ordenó en noviembre una paralización de 10 meses en el comienzo de nuevas construcciones en los asentamientos de Cisjordania, pero excluyó a las zonas que Israel considera parte de Jerusalén y proyectos para casas judías en el sector este de la ciudad capturado en 1967.
Los palestinos han pedido un congelamiento total de los asentamientos como condición para reanudar las conversaciones de paz suspendidas desde diciembre del 2008.