Bombardeo en Yemen deja 27 civiles muertos y agrava crisis humanitaria

Ataque aéreo en Saná deja 27 civiles muertos y ataca a socorristas. Una masacre que evidencia el colapso de la protección militar en Yemen

La crisis humanitaria y bélica en Yemen ha alcanzado un nuevo punto crítico tras registrarse una jornada mortífera en las proximidades de la capital. Al menos 27 civiles perdieron la vida y otros 36 resultaron heridos este sábado 7 de noviembre a causa de una serie de ataques aéreos perpetrados en el distrito de Bani Hashish, al este de Saná, según reportes del Gobierno de facto de los rebeldes hutíes recogidos por la agencia EFE.

El impacto del bombardeo ha causado conmoción no solo por la elevación constante en la cifra de víctimas mortales —entre las que figuran predominantemente mujeres y niños—, sino por la denuncia de agresiones directas contra el personal de primera respuesta en la zona de desastre.

Ataque sistemático a los equipos de socorro

De acuerdo con las declaraciones del portavoz del Ministerio de Salud insurgente, Anees al Asbahi, publicadas en la red social X, los proyectiles impactaron directamente contra viviendas de los residentes en la localidad de Al Shariya. Sin embargo, la situación se tornó más severa cuando las unidades de emergencia intentaron intervenir.

Al Asbahi detalló que ambulancias y cuadrillas de la defensa civil fueron blanco de los impactos aéreos en el preciso momento en que realizaban maniobras de rescate y primeros auxilios. Entre los heridos registrados se confirmó además a un camarógrafo de la cadena televisiva Al Masirah. Autoridades médicas advirtieron que el número final de fallecidos podría incrementarse de forma trágica a medida que avanzan los trabajos de remoción de escombros.

Por su parte, el portavoz político del movimiento hutí, Mohamed Abdulsalam, condenó el suceso acusando a Arabia Saudí —país que lidera la coalición militar enfrentada a los rebeldes— de mantener un patrón constante de agresiones hacia zonas urbanas y poblaciones vulnerables.

Ofensiva sin tregua y cruce de acusaciones

La incursión en Saná no representa un hecho aislado en el mapa del conflicto. Apenas un día antes, una incursión similar sobre un mercado en la provincia suroccidental de Taiz dejó un saldo preliminar de 30 personas fallecidas.

Frente a estos episodios, la dinámica bélica muestra una constante guerra de propaganda y atribuciones no verificadas. Mientras los hutíes achacan la responsabilidad de las matanzas a la coalición capitaneada por Riad, voceros militares del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, como Majid al Nuzaili, sostienen que los insurgentes han sido los autores de ataques en áreas de disputada soberanía.

Hasta el momento, ni el mando militar saudí ni las autoridades ejecutivas apoyadas por la comunidad internacional han emitido comunicados oficiales para fijar postura sobre lo ocurrido en Saná. La agencia EFE puntualizó que ninguna de las acusaciones cruzadas ha podido ser verificada de manera independiente por organismos internacionales en el terreno.

El recrudecimiento de la violencia en el Yemen ocurre en el marco de una intensa campaña militar que acumula más de 1.700 muertos desde agosto pasado, según estadísticas presentadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

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