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- 01/05/2026 13:34
La muerte del empresario estadounidense Ernie Dosio, de 75 años, durante una expedición de caza en Gabón, reabre el debate sobre los riesgos y la ética de la caza deportiva en ecosistemas sensibles de África Central.
El incidente ocurrió el 24 de abril en el ecosistema de Lopé-Okanda, una zona de selva tropical atravesada por el río Ogooué, reconocida por albergar una de las mayores poblaciones de elefantes de bosque del mundo. Dosio participaba en una cacería legal de duikers de lomo amarillo, organizada por una empresa de safaris de lujo, cuyo costo ronda los $40 mil.
De acuerdo con información de la empresa Collect Africa, el grupo fue sorprendido por varios elefantes ocultos en la vegetación densa. Según reportes citados por medios internacionales, los animales reaccionaron de forma defensiva ante la cercanía de los humanos.
El medio Daily Mail indicó que el ataque fue repentino. El primer impacto lo recibió el guía, quien quedó gravemente herido. Minutos después, una elefanta embistió a Dosio, lo derribó y lo aplastó repetidamente, provocando su muerte en el lugar. El momento fue captado en video y difundido en redes sociales, lo que generó un amplio debate público.
Gabón concentra cerca de 95,000 elefantes de bosque, la mayor población mundial de esta especie clasificada en grave peligro de extinción. El área donde ocurrió el hecho es considerada crítica para su supervivencia, lo que añade un componente ambiental al análisis del caso.
Dosio era un reconocido viticultor de California y propietario de Pacific AgriLands Inc., empresa con más de 12,000 acres de viñedos en Modesto. Además, mantenía una activa participación en organizaciones cinegéticas como el Sacramento Safari Club.
Según declaraciones recogidas por The New York Times, el grupo —integrado por el empresario, un guía y otros participantes— se encontró inesperadamente con cinco elefantas acompañadas de una cría, lo que habría desencadenado la reacción defensiva.
Aunque personas cercanas al fallecido aseguran que la expedición cumplía con las normativas legales, el hecho ha puesto nuevamente bajo escrutinio la seguridad y los límites de la caza deportiva en hábitats naturales.
Funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Gabón gestionan la repatriación de los restos hacia Lodi, California.