Colombia: accidente de avión militar deja 66 fallecidos tras caída de C-130

  • 24/03/2026 09:34
Emergencia en zona amazónica tras siniestro de aeronave oficial; comunidades rurales auxiliaron a heridos mientras autoridades investigan origen del hecho y continúan evacuaciones

Un accidente aéreo sacudió a Colombia este lunes tras la caída de un avión de la Fuerza Aérea, un C-130 Hércules, en una zona rural del sur del país. La aeronave, que transportaba a unas 128 personas, se precipitó a tierra apenas un kilómetro y medio después de despegar, desatando una emergencia de gran magnitud y múltiples interrogantes sobre lo ocurrido.

Horas después del siniestro, el Ministerio de Defensa confirmó un balance preliminar de víctimas: 66 uniformados fallecidos, cuyos cuerpos están en proceso de identificación debido al estado en que quedaron tras el incendio. Entre las víctimas hay miembros de distintas fuerzas de seguridad del país.

El presidente Gustavo Petro expresó su pesar públicamente: “Siento mucho dolor por los hijos perdidos”, escribió, en medio de la creciente presión ciudadana por respuestas claras.

Rescate contrarreloj y apoyo comunitario

Las labores de rescate se activaron en condiciones adversas. De acuerdo con las autoridades, 57 militares fueron evacuados con vida, mientras que uno resultó ileso. Otros permanecen desaparecidos.

Miembros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y paramédicos transportan a una persona herida en la base aérea CATAM en Bogotá, Colombia, el 23 de marzo de 2026, tras el accidente del avión Hércules de la Fuerza Aérea ocurrido ese mismo día.

Los primeros en llegar a la escena fueron habitantes del corregimiento de La Tagua, quienes organizaron cadenas humanas para sofocar las llamas y trasladaron a los heridos en motocicletas por caminos rurales hasta centros de atención en Puerto Leguízamo.

La precariedad de la infraestructura médica en la zona complicó la respuesta inicial. El hospital local carece de quirófanos y especialistas, lo que obligó al traslado aéreo de los afectados hacia ciudades como Bogotá, con apoyo logístico del Gobierno.

Hipótesis descartadas y proceso investigativo

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que no existen indicios de un ataque armado contra la aeronave, pese a que la zona del accidente registra presencia de grupos ilegales.

Según explicó, los sonidos similares a disparos en videos difundidos corresponden a municiones detonadas por el fuego tras el impacto. También afirmó que la aeronave cumplía con condiciones técnicas adecuadas y que la tripulación estaba certificada.

No obstante, reiteró que se adelanta una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del siniestro, bajo criterios de transparencia y celeridad.

Crisis política tras el accidente

El hecho no solo ha generado conmoción, sino también un fuerte cruce político. Petro responsabilizó a fallas estructurales del Estado, cuestionando la falta de modernización de los equipos militares y señalando trabas administrativas.

El avión Hércules se precipitó a tierra poco después de despegar de Puerto Leguizamo, cerca de la frontera sur con Ecuador, dejando restos en llamas esparcidos por la selva.

Además, criticó a sectores del Congreso por no respaldar iniciativas presupuestarias, mientras que desde la oposición surgieron cuestionamientos sobre el mantenimiento de las aeronaves y la gestión gubernamental en materia de defensa.

El mandatario también apuntó contra su antecesor, Iván Duque, al cuestionar la adquisición del avión siniestrado, al que calificó de obsoleto.

Un país que exige respuestas

Mientras continúan las labores de búsqueda y atención a los sobrevivientes, el país permanece en vilo. La magnitud del accidente, sumada a las tensiones políticas, ha intensificado el llamado ciudadano a esclarecer lo ocurrido y garantizar condiciones seguras para las fuerzas armadas.

El mensaje del ministro de Defensa resume el sentimiento general: “No son cifras, son vidas”.

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