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- 11/05/2010 02:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️MANILA. Al menos 14 personas murieron ayer en varios incidentes violentos que se sucedieron durante las elecciones presidenciales que se celebran en Filipinas, según informó la policía.
La campaña electoral ha estado marcada por violencia y la muerte de un centenar de personas, 57 de ellas en una matanza relacionada con las elecciones del pasado noviembre en la provincia de Mindanao, en un contexto de rivalidad política entre dos clanes musulmanes.
El jefe del mando de Mindanao Occidental del Ejército filipino, general Mohamed ben Dolorfino, indicó que los asaltantes llevaban uniformes de militares y policías e incendiaron un vehículo, además de disparar a la multitud.
Los colegios electorales abrieron ayer en Filipinas, en donde unos 50 millones de electores, de los 90 millones de habitantes estaban habilitados para elegir a un presidente, 250 diputados, 12 de los 24 senadores y más de 17,000 ediles provinciales y locales.
Por su lado, el senador Benigno Aquino III, hijo de dos iconos de la democracia de Filipinas, encabezaba los primeros resultados oficiales de las elecciones presidenciales, donde millones acudieron con entusiasmo a las urnas pese a fallas en algunas máquinas automáticas para el conteo de votos y la violencia.
El cuerpo electoral dijo que Aquino estaba a la cabeza con 40.44% de los votos de un 38% de los recintos, mientras su rival más cercano, el depuesto presidente Joseph Estrada, tenía 25.76%.
En un país donde es ordinario que las celebridades aspiren a un cargo de gobierno, la ex primera dama Imelda Marcos, que se caracteriza por lucir abundantes joyas, buscaba una banca legislativa, en tanto que el astro del boxeo Manny Pacquiao fue candidato al Congreso por segunda ocasión.
Pero Aquino no pudo votar de inmediato debido a que una de las máquinas de votación no estaba funcionando en su precinto. La Comisión Electoral extendió la jornada de votación una hora más para compensar por los retrasos.
Las fallas electrónicas y la violencia relacionada a la campaña electoral, que ha provocado la muerte de más de 30 personas en los últimos tres meses, centraban las preocupaciones de los funcionarios que esperan que estos comicios marquen un nuevo estándar en la frágil democracia de las Filipinas.
Por primera vez, las máquinas registradoras ópticas estaban contando los sufragios en 76,000 precintos.
Una falla en el software descubierta hace una semana estuvo a punto de suspender las votaciones, pero fue reparada en último momento. Sin embargo, algunas máquinas tuvieron problemas en medio de la humedad del trópico, incluyendo en el pueblo de Aquino, Tarlac, al norte de Manila.
Anteriormente, como el recuento de los votos era manual, la demora de los resultados atizaba las sospechas de fraude. Los primeros resultados estuvieron disponibles apenas unas horas después del cierre de los centros de votación.
El comisionado de Elecciones, Gregorio Larrazabal, dijo que cerca de 300 de 76,000 máquinas presentaron problemas, pero agregó que la mayoría fueron reemplazadas.