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Marco Rubio anuncia operación para escoltar buques en Ormuz y advierte a Irán: ‘No prueben la voluntad de Estados Unidos’
- 05/05/2026 14:40
Estados Unidos anunció el inicio de una operación militar para escoltar buques mercantes atrapados en el Estrecho de Ormuz, en medio de una creciente escalada con Irán que amenaza una de las rutas más críticas del comercio mundial.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que la medida busca rescatar a miles de marineros y restablecer la libertad de navegación tras más de dos meses de bloqueo.
“Estamos hablando de casi 23.000 civiles de 87 países que han quedado atrapados en el Golfo Pérsico”, afirmó Rubio, quien calificó las acciones de Irán como “piratería” y una violación directa del derecho internacional.
La administración del presidente Donald Trump sostiene que la operación, denominada “Freedom”, tiene un carácter estrictamente defensivo.
“No habrá disparos a menos que seamos atacados primero”, subrayó Rubio. Sin embargo, dejó claro que cualquier agresión será respondida de inmediato para proteger tanto a las fuerzas estadounidenses como a los buques civiles.
El despliegue incluye destructores con misiles guiados, más de 100 aeronaves, plataformas no tripuladas y alrededor de 15.000 efectivos militares. Según el funcionario, ya han sido destruidas al menos siete embarcaciones rápidas iraníes que ignoraron advertencias y representaban una amenaza.
El Estrecho de Ormuz es considerado una arteria clave del comercio global, especialmente para el transporte de petróleo y gas. Por sus aguas circula cerca de una quinta parte del suministro energético mundial, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de riesgo para la economía internacional.
La operación estadounidense ocurre en un contexto de alta tensión. Reportes internacionales indican que más de 800 buques y unos 20.000 marineros permanecen atrapados debido al bloqueo, mientras aumentan los incidentes en la zona, incluyendo intercambios de fuego.
Rubio advirtió que las condiciones a bordo de los barcos se deterioran rápidamente. “Empiezan a quedarse sin alimentos, sin agua y sin suministros esenciales. Están aislados, vulnerables y a merced de ataques”, señaló.
El funcionario también aseguró que al menos diez marineros han muerto como consecuencia directa de la situación, lo que refuerza la urgencia de la intervención.
Mientras Estados Unidos acusa a Irán de bloquear ilegalmente una vía marítima internacional, Teherán sostiene que actúa en defensa de sus intereses y niega las acusaciones de piratería.
Rubio insistió en que el derecho internacional es claro: “Ningún país puede controlar una vía marítima internacional ni colocar minas para impedir el tránsito de embarcaciones”.
En este contexto, ambas potencias se atribuyen el control del estrecho, en un pulso que eleva el riesgo de una confrontación mayor, aunque hasta ahora limitada a incidentes puntuales.
La ofensiva estadounidense no se limita al plano militar. Paralelamente, Washington intensifica las sanciones contra Irán, apuntando a su principal fuente de ingresos: el comercio de hidrocarburos.
Según Rubio, el bloqueo y las restricciones económicas están generando pérdidas de hasta 500 millones de dólares diarios para el régimen iraní, en un momento en que su economía enfrenta una inflación cercana al 70% y una fuerte devaluación de su moneda.
El mensaje político también fue contundente. “Irán debe tomar una decisión sensata y regresar a la mesa de negociación”, afirmó el secretario de Estado, quien aseguró que la preferencia del gobierno estadounidense es una salida diplomática.
No obstante, advirtió que no se debe “poner a prueba la voluntad de Estados Unidos”, subrayando que, bajo el liderazgo de Trump, Washington está dispuesto a usar su poder para defender sus intereses y los de sus aliados.
La crisis en el Estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales focos de tensión geopolítica a nivel mundial.
Más allá del enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, lo que está en juego es la estabilidad de una ruta estratégica para el suministro energético global y el comercio internacional.
La operación anunciada por Washington marca un nuevo capítulo en este conflicto, con el objetivo declarado de reabrir el paso marítimo. Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos en los próximos días será determinante para evaluar si la medida logra contener la crisis o, por el contrario, la profundiza.