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- 05/05/2026 15:21
Casi la mitad de los trabajadores en Panamá califica negativamente a sus jefes y siete de cada diez considera renunciar por conflictos laborales, según un estudio de Konzerta. Los resultados cobran relevancia en el contexto del Día del Jefe, el 27 de abril, y el Día del Trabajo, el 1 de mayo. La cifra muestra una leve mejora frente al 52% registrado en 2025.
Dentro de esta percepción, el 30% califica el liderazgo como “regular” y el 19% como “malo”. Entre las principales críticas destacan estilos de gestión autoritarios (49%), falta de escucha (48%) y ausencia de apoyo (44%). También señalan deficiencias en la formación de los equipos, la confianza hacia los colaboradores y el reconocimiento laboral.
Este contexto impacta la estabilidad del empleo. El 71% de los trabajadores en Panamá indica que considera renunciar por una mala relación con su jefe, una tendencia que también se repite en la región, con cifras más altas en Chile (83%), Argentina (73%), Perú (72%) y Ecuador (62%), lo que evidencia que las debilidades en el liderazgo no son un fenómeno aislado, sino compartido en los países analizados.
“La relación con los líderes y jefes sigue siendo determinante para el bienestar del talento en las organizaciones”, afirmó Jeff Alejandro Morales, gerente de Mercadeo de Konzerta.
El estudio, basado en la participación de más de 3,000 trabajadores y especialistas en recursos humanos de cinco países, evidencia que el problema no solo radica en la percepción, sino en la falta de evolución del liderazgo dentro de las organizaciones.
A pesar del panorama crítico, los trabajadores tienen claridad sobre qué esperan de un líder. El 64% valora que contribuya a su crecimiento personal y profesional, mientras que el 63% prioriza la capacidad de escuchar. Otras cualidades relevantes incluyen la comunicación efectiva, el reconocimiento y la confianza en el equipo.
Sin embargo, esta expectativa contrasta con la percepción de los especialistas en recursos humanos: el 76% considera que el liderazgo en sus organizaciones es regular o deficiente, lo que sugiere una brecha entre lo que se espera y lo que se practica.
El estudio también revela un dato llamativo: el 92% de los trabajadores en Panamá cree tener las capacidades necesarias para liderar, uno de los niveles más altos de la región. Entre sus motivaciones destacan contribuir al éxito organizacional (70%) y apoyar el desarrollo de otros (68%).
Esta autopercepción sugiere un potencial desaprovechado dentro de las organizaciones, que podría ser clave para renovar los estilos de liderazgo.
A nivel organizacional, el desarrollo de líderes aún es limitado. El 55% de las empresas no implementa estrategias para fortalecer estas habilidades en sus mandos medios o altos. Entre las que sí lo hacen, predominan los talleres y capacitaciones (46%), seguidos de programas de mentoring (23%).
Los especialistas coinciden en que un buen liderazgo se refleja en el clima laboral (83%) y en los resultados del equipo (72%), lo que posiciona este aspecto como un factor crítico para la productividad y retención del talento.