Martínez-Acha reafirma respaldo de Panamá a la autonomía del Sáhara Occidental bajo soberanía de Marruecos

Durante su intervención, el canciller señaló que Panamá considera que la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 constituye una base seria, razonable y realista.

El ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha, reafirmó este viernes 18 de septiembre el respaldo del país al proceso político auspiciado por las Naciones Unidas para buscar una solución al conflicto del Sáhara Occidental, durante una reunión convocada por la Misión de Estados Unidos ante la ONU.

Martínez-Acha destacó el papel del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y de su enviado personal para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, en los esfuerzos por alcanzar una solución política, pacífica, duradera y mutuamente aceptable.

Durante su intervención, el canciller señaló que Panamá considera que la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 constituye una base seria, razonable y realista para avanzar hacia una solución definitiva, mediante una autonomía del Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí.

La posición panameña toma en consideración la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad, aprobada el 31 de octubre de 2025, que tomó nota del respaldo expresado por varios Estados a la propuesta de autonomía marroquí y señaló que una verdadera autonomía bajo soberanía marroquí podría ser una solución viable.

La resolución también reafirmó el apoyo a las gestiones del secretario general y de su enviado personal, así como la necesidad de que las partes alcancen una solución política justa, duradera y aceptable para todas ellas. Además, extendió el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental hasta el 31 de octubre de 2026.

Martínez-Acha sostuvo que el objetivo del proceso no debe ser prolongar indefinidamente las negociaciones, sino crear las condiciones para alcanzar un acuerdo entre las partes.

“El objetivo que tenemos ante nosotros no es perpetuar una negociación, sino hacer posible alcanzar un acuerdo negociado”, señaló el canciller.

Agregó que, después de décadas de estancamiento, los avances no deberían medirse por la cantidad de reuniones realizadas, sino por la reducción de las diferencias entre las partes.

Panamá subrayó que la propuesta de autonomía constituye una base para la negociación, mientras que el acuerdo político definitivo deberá surgir de las conversaciones entre las partes bajo los auspicios de Naciones Unidas.

El Gobierno panameño también destacó la necesidad de que cualquier solución sea justa, duradera y mutuamente aceptable, además de contemplar garantías para la protección de las poblaciones involucradas y condiciones para el retorno seguro y digno de las personas desplazadas.

Durante la reunión, el canciller también se refirió a la situación humanitaria de los campamentos de refugiados de Tinduf.

Panamá señaló que una solución política duradera debe contribuir a atender las dimensiones humanitarias y de desplazamiento del conflicto y ofrecer alternativas sostenibles para el futuro de los refugiados.

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