Terremoto en Venezuela: por qué el doble sismo podría convertirse en una de las mayores tragedias del país

  • 25/06/2026 12:20
Especialistas advierten que la combinación de una ruptura geológica excepcional, alta exposición poblacional y posibles réplicas incrementa el riesgo de una catástrofe humana y económica

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La devastación provocada por los dos terremotos que golpearon el norte de Venezuela en menos de 40 segundos mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad científica. Mientras el balance preliminar supera las 160 víctimas mortales, especialistas advierten que la cifra podría aumentar de forma considerable conforme avanzan las labores de búsqueda y rescate.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) proyecta un escenario especialmente preocupante. Sus modelos automáticos estiman que el número final de fallecidos podría ascender a decenas de miles y que las pérdidas económicas oscilarían entre los 10.000 y los 100.000 millones de dólares. Además, el organismo alerta sobre una alta probabilidad de fuertes réplicas, algunas superiores a magnitud 6.

A ello se suma el riesgo de fenómenos secundarios como deslizamientos de tierra y licuefacción del suelo, un proceso que reduce la resistencia del terreno y puede provocar el hundimiento o colapso de edificaciones.

Una falla que acumuló energía durante más de un siglo

Los movimientos telúricos ocurrieron sobre la falla de Boconó, considerada una de las estructuras geológicas más activas y peligrosas de Venezuela.

El primero de los sismos alcanzó una magnitud de 7,2 y se registró a unos 20 kilómetros de profundidad. Apenas 39 segundos después ocurrió un segundo terremoto, aún más potente, de magnitud 7,5 y con un foco de apenas 10 kilómetros de profundidad, lo que incrementó significativamente su capacidad destructiva.

Ambos tuvieron su epicentro al sureste de Yumare, en el noroeste venezolano.

Según expertos en riesgos geológicos, la cercanía temporal entre ambos eventos hizo que muchas personas percibieran un único terremoto prolongado, concentrando la máxima intensidad sobre la misma zona y multiplicando los daños.

Los especialistas explican que la confluencia entre las fallas de Boconó y San Sebastián llevaba más de cien años acumulando tensión tectónica, energía que finalmente se liberó mediante estos dos potentes movimientos consecutivos.

¿Por qué Venezuela es tan vulnerable a los terremotos?

Venezuela se encuentra en el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica, dos bloques que se desplazan en direcciones casi opuestas y generan una constante acumulación de esfuerzos geológicos.

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas estima que alrededor del 80% de la población reside en zonas de amenaza sísmica elevada, una condición que incrementa el nivel de exposición debido al crecimiento urbano y al desarrollo de infraestructura.

La falla de Boconó se extiende aproximadamente 500 kilómetros a través de la cordillera de los Andes venezolanos y atraviesa regiones densamente pobladas, incluyendo áreas cercanas a Caracas.

Un país marcado por grandes terremotos

Aunque el norte venezolano ha experimentado importantes terremotos a lo largo de su historia, la combinación de dos sismos de gran magnitud separados por apenas segundos es un fenómeno poco común.

En septiembre de 2025, otro doblete sísmico de magnitudes 6,2 y 6,3 dejó una persona fallecida, más de 110 heridos y severos daños estructurales en los estados Zulia y Lara.

Antes de ello, se registraron terremotos relevantes en 2009, 1989 y 1975, pero el antecedente más devastador continúa siendo el terremoto de Caracas de 1967, de magnitud 6,6, que provocó alrededor de 240 muertes y el colapso de numerosos edificios.

Históricamente, el desastre sísmico más letal asociado a la falla de Boconó ocurrió en 1812, durante la guerra de independencia venezolana, cuando un terremoto dejó cerca de 30.000 fallecidos.

La construcción, un factor decisivo

Especialistas en ingeniería sísmica coinciden en que la magnitud de una tragedia no depende únicamente de la fuerza del terremoto, sino también de la calidad de las edificaciones.

Los expertos recuerdan que terremotos de intensidad similar han producido consecuencias muy distintas alrededor del mundo. Mientras el sismo de Haití en 2010 causó cientos de miles de muertes debido a la fragilidad de las construcciones, eventos comparables en ciudades con estrictas normas sismorresistentes registraron un impacto humano mucho menor.

Por ello, los investigadores insisten en que fortalecer y hacer cumplir las normas de construcción constituye la herramienta más eficaz para reducir el número de víctimas frente a futuros terremotos.

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