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07 de Jun de 2020

Nacional

Entre las secuelas y la esperanza

CHIRIQUÍ. Las áreas afectadas por las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Fonseca, el pasado tres de septiembre en la ...

CHIRIQUÍ. Las áreas afectadas por las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Fonseca, el pasado tres de septiembre en la Comarca Ngöbe Buglé, iniciarán las clases el próximo lunes, luego que los planteles que estaban siendo utilizados como albergues, sean habilitados para recibir a los estudiantes.

Las clases fueron suspendidas en las comunidades de Boca Balsa, Boca Remedio y Boca Huso, producto de la destrucción de los zarzos que comunican a estas comunidades.

El Instituto Profesional y Técnico Joaquina H. de Torrijos, al igual que otras escuelas, fueron utilizados para albergar a los afectados por las inundaciones.

De acuerdo a Armando Palacios, director del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), en reunión sostenida con las autoridades educativas de la comarca, se acordó que durante esta semana se deberán limpiar las escuelas y colegios, para que a partir del próximo lunes se reinicien las labores educativas.

Dijo que algunos docentes serán trasladados a través de un helicóptero del Servicio Aéreo Nacional, ya que actualmente existen áreas donde no se puede llegar vía terrestre.

“La idea es que las escuelas donde no tenemos zarzos, a partir del día lunes inicien clases normal”, sostuvo.

Tratamos de entrevistar a la directora regional de Educación, en Chiriquí, Elizabeth Juárez, para conocer cómo serían repuestos los días de clases perdidos, sin embargo su secretaria nos informó que esta no se encontraba en su despacho y tampoco contestó las llamadas que se le hizo a su celular.

Durante las crecidas del río Fonseca, colapsaron siete zarzos, cuyo costo está por el orden de los 100 mil dólares cada uno.

Por otro lado, Palacios señaló que desde el día de ayer, se empezaron a construir 40 viviendas para los indígenas damnificados. Precisó que las mismas serán construidas en el sector de Soloy, cerca de la IPT Joaquina H de Torrijos.

Agregó, demás, que se está tomando en cuenta que no sean zonas de peligro y así evitar que se repitan las tragedias.

Informó que también se ha habilitado una toma de agua, para abastecer del vital líquido a algunas comunidades.

Los indígenas recuerdan con dolor la tragedia que cobró seis vidas y que mantiene a otras dos desaparecidas.

Olmedo Bejerano, morador del área de Boca de Remedio, a pesar de su avanzada edad, no pudo contener las lágrimas al referirse al momento que les ha tocó vivir, así como por el panorama oscuro que se presenta actualmente, ya que muchas comunidades aún se encuentran incomunicadas, situación que los obliga a pasar los ríos, pese a que el nivel de las aguas sigue siendo alto. Señaló que aún se requieren de la solidaridad de las personas con donación de ropa para niños y personas adultas, al igual que alimentos secos.

Por su parte, la ministra de Salud, Rosario Turner, acompañada del representante de la Organización Panamericana de la Salud, Ángel Valencia, efectuaron recientemente una visita al área para darle seguimiento a los damnificados tras las inundaciones en la región de Soloy, Comarca de Ngöbe Buglé.

Con el apoyo de 30 mil dólares que ha brindado la Organización Panamericana de la Salud, se entregó frazadas, alimentos secos y agua. Además, se donaron sillas de ruedas a pacientes con problemas de discapacidad.

Turner, también tuvo la oportunidad de participar en la reunión del Consejo Técnico con autoridades de la Comarca y representantes del MIDES, MEDUCA, SINAPROC y otros estamentos del Estado, para atender la situación de emergencia.