28 de Nov de 2022

Nacional

Gremio rechaza decisión del Pleno

PANAMÁ. Después que el diputado Juvenal Martínez aplazara la discusión del proyecto de Ley 442 referente a Salud Sexual y Reproductiva ...

PANAMÁ. Después que el diputado Juvenal Martínez aplazara la discusión del proyecto de Ley 442 referente a Salud Sexual y Reproductiva en la Asamblea Legislativa, por considerar que la mayoría de los gremios que asistieron a la mesa de discusión estaban en contra de la ley, las reacciones no se hicieron esperar.

Mery Alfaro de Villageliú, integrante de la Alianza por la Defensa de la Salud Sexual refutó la sustentación de Martínez, quien alegó que un 90% de los gremios estaban en contra del proyecto.

Villageliú asegura que ese porcentaje es falso puesto que de las 80 organizaciones que fueron a la Comisión de Salud, 40 estaban en contra y alrededor de 30 estaban a favor. Por lo que no considera que haya grandes diferencias.

Agregó que en muchos casos, los que apoyaban la ley tenían mayor representatividad y se exponían sus puntos de vista con estudios comprobados, mientras que los que adversan el proyecto no presentaban ninguna base.

“La razón de que esto haya ocurrido es que las personas temen llevarle la contraria a la iglesia”, dijo finalmente.

LOS OPONENTES

La contienda continúa. La Alianza Panameña por la Vida y la Familia, hasta el momento lleva ganada la batalla que ha librado en contra del proyecto de Ley 442.

Los integrantes de la Alianza en esta ocasión se mostraron parcos y rebosantes de felicidad, agradecieron a los diputados por haber atendido a su petición: rechazar el proyecto en la Asamblea.

Las diferencias entre este grupo y los promotores de la ley son inmensas.

Juan Francisco De La Guardia, presidente de la Alianza por la Vida y la Familia aseguró que no se requiere de la Ley 442 para educar, informar, orientar y atender la salud sexual debido a que otras leyes que cubren temas como el de la educación y promoción de la salud en enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA como la Ley 3 del 5 de enero de 2000.

Rechazan principalmente los artículos 5, 6, 16 y 22 (referente a géneros, aborto ilegal y esterilización) por considerar que destruirán la familia.