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04 de Dec de 2020

Nacional

El futuro a fuego lento

PANAMÁ. La propuesta que ofrece el candidato presidencial de Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, para solucionar el tema del tranpor...

PANAMÁ. La propuesta que ofrece el candidato presidencial de Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, para solucionar el tema del tranporte público en Panamá, es grandilocuente y publicitariamente efectivo: un sistema de metro. Como tiene Londres, Madrid, New York, como Buenos Aires y el DF. Un proyecto que rápidamente se ha convertido en una especie de bandera de lo que será su gestión. Eso sí: aunque está en las publicidades oficiales, en su Plan de Gobierno no figura ni una sola palabra.

El caso es que Martinelli propone construir un metro de 15 kilómetros que una la 24 de Diciembre con la 5 de Mayo. Martinelli incanzable repetidor de latiguillos, en todo momento pica y repica citando el ejemplo que al mismo lo deslumbró: el que hicieron en República Dominicana donde, al parecer la idea funcionó bien.

Sin embargo, los panameños de la capital tienen dudas sobre cómo será este metro y en qué medida beneficiará su calidad de vida. Además, luego de padecer los tranques provocados por la Cinta Costera -el megaproyecto del presidente saliente Martín Torrijos-, en ciudad de Panamá se cree que, quizá, no sea este el mejor momento para bloquerlo todo y cavar para construir un metro que incluso viaje por debajo de la Via España. La enfermedad es tan grave que nadie se atreve al remedio.

En las filas de Cambio Democrático conocen esta situación, lo saben, según explica Sandra Escorcia, asesora del colectivo en materia de transporte. Quizá por eso, mientras explica el proyecto, habla en todo momento de un “sistema multimodal”, que ella define como “un sistema alimentador conformado por buses cuya artería principal es el metro”. Esos buses serían más pequeños que los del Transmóvil y podrían comprar, dos de estos, al precio de uno de los otros que la Corte tampoco quiere. Lo que esta mujer confiesa, es que los diablos rojos seguirán durante la construcción del metro y también después: “los mejorcitos seguirán rodando”.

La asesora de los locos desconoce cuantos kilómetros de extensión tiene el metro, pero estima que cada kilómetro costará entre 48 y 55 millones de dólares.

No se sabe a ciencia cierta cuánto costará en total el proyecto, pero rondaría los mil millones. A pesar de la imprecisión, se consuela pensando que si ciertos tramos van por la superficie y no por túneles subterraneos -cosa que hay que definir- el costo de la obra bajaría un 30%.

Eso sí, afirma que ni bien llegando Martinelli a la presidencia, en tres años, los panameños tendrán su metro. Cueste lo que cueste.

LA INFLUENCIA

Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, su vicepresidente del Partido Panameñista, hicieron un tour por República Dominicana por considerar que se parece a Panamá en su reducido espacio territorial.

Con sus zapatillas bien puestas, el candidato a presidente recorrió la capital del país, Santo Domingo y en medio del paseo se le ocurrió la gran idea de imitar la iniciativa ferroviaria del presidente dominicano Leonel Fernández.

El equipo CD no solo se trae la idea de otros lares, además confían en que les irá igual. “La ventaja es que en Santo Domingo se hizo en 40 meses, que son tres años y cuatro meses. No estamos inventando nada, Panamá lo puede hacer también en tres o cuatro años”, asegura Sandra Escorcia.

“El metro es más rápido y tiene mayor capacidad para transportar personas; además los ejes son de metal y eso es amigable con al ambiente, puesto que utiliza electricidad; y ocupa menos espacio porque va por el subsuelo”, agrega.

COSTOS Y FINANCIAMIENTO

Lo dicho: la experta del “Partido del Cambio” no sabe ni cuánto medirá ni cuánto costará el metro. Lo que sí dijo Escorcia es que la primera fase sería de 15 kilómetros y costará 550 millones de dólares.

Explica que el metro será sufragado con fondos del gobierno y de la empresa privada. El cobro de los peajes y la organización de los transportistas será responsabilidad de las empresas que se queden con la concesión de la operación, vía licitación pública.

Sandra no sabe tampoco cuál será el costo del pasaje, pero confía en que “será razonable”. Tampoco sabe si aumentará. Pero dice que Ricardo Martinelli impulsará la creación de una dirección llamada “Gerencia Metropolitana de Transporte”, y ella no duda que dicha entidad se encargará de velar por el tema del costo del pasaje.

La demanda de transporte en la ciudad de Panamá, según Escorcia, es de 11 mil personas por hora.

-¿De cuántos vagones constará el metro?

-Dependiendo de la cantidad de personas que se quieran movilizar y de la frecuencia.

-¿No lo han definido aún?

-La demanda existe y hay muchos estudios al respecto, ya suficiente estudios ha hecho Panamá sobre la demanda.

-¿Por qué se oponen al monorriel?

El metro tiene un menor impacto visual porque no tienes una estructura sobre columnas; unas columnas enormes que están a lo largo de toda la vía por toda la ciudad y que molesta a los ojos.

PANAMÁ. Fue un japonés de nombre Akio Okustso. El hombre llegó a Panamá y convenció a todo el mundo, luego de ver el caos de tránsito, de que el como nadie sabía la solución.

Okutso es ingeniero y asesor técnico en transporte del Gobierno japonés y propuso lo que en Japón es moneda corriente: un monorriel, una especie de tren aéreo y eléctrico que corre a través de la ciudad elevado sobre puentes interconectados.

Enrique Panay, miembro del partido PRD y coordinador de la comisión de transporte, acepta que tomaron el proyecto de los japoneses porque confían en su tecnología y porque es el sistema que, en términos de precio claidad, mejores opciones le ofrece a Panamá. Dicen que es más barato que el metro y que se puede construir en mucho menos tiempo. Según lo que indican, tardarían el mismo tiempo que el metro de Martinelli pero para construir el doble de su recorrido. Dicen que antes del 2013, si eligen a Balbina presidenta, habrá 30 kilómetros de Monoriel nuevito y flamante.

LA HISTORIA

Okustso llegó a Panamá el mismo día que Torrijos anunció con bombos y platillos el lanzamiento de un proytecto que ya murió sin nunca haber nacido, el transmovil. El japonés llegaba para exponer antes políticos -en plena faena de las primarias -empresarios y medios en general, su brillante propuesta para solucionar el caos en la ciudad istmeña.

Okutso mediante un video ilustró a los presentes acerca de los beneficios del monorriel y en la Cámara de Comercio, sede del foro del japones, más de uno quedó con la boca abierta. Uno de ellos era Panay, el hombre de Balbina encargado de motorizar el monorriel, integrante de la comisión de transporte a lo interno de la campaña de Balbina Herrera.

“Nosotros proponemos un sistema de transporte monoriel que irá de la 5 de mayo hasta la entrada de San Isidro en San Miguelito y otro ramal iría de San Miguelito a la 24 de Diciembre”.

- ¿Y cuánto cuesta la obra?

- Aproximadamente entre 28 y 30 millones de dólares por kilómetro. El total podría costar entre 800 y 900 millones, eso serían los 30 kilómetros que planificamos hasta ahora.

Panay señala que las estadísticas del volumen de personas que se mueven en la capital arrojan diferentes lecturas. Por ejemplo: de cada 800 personas que viajan, 500 se desplazan de San Miguelito a Alcalde Díaz y el resto, es decir solo 300 son las que se movilizan desde la 24 de Diciembre hasta el centro de la ciudad. Lo extraño del caso es que el hombre no acierta con responder preguntas básicas: cuántos vagones serán necesarios para transportar a la familia panameña ni si hay empresas interesadas en llevar adelante la obra. Se susurra que que una empresa china podría encargarse de la construcción. “Todavía faltan realizar estudios técnicos más detallados pero seremos el primer país de Amércia Latina en tener un Monorriel”, asegura Pinay.

LA MEZCLA

El sistema del PRD se mostraba como una continuación del proyecto Transmóvil. En el sueño de la gente del gobierno, los buses de Torrijos alimentarían los rieles de Balbina y así, en un mundo feliz, las cosas marcharían a toda velocidad. Sin embargo el fallo de la Corte que anuló el Transmóvil hizo estallar el sueño por los aires. El proyecto de Balbina ahora tiene un agujero negro impensado. De hecho pensaban seguir comprando más buses (1,500) para añadirlos a las rutas de la ciudad que serán llamados rutas alimentadoras (cómo se estableció en el Transmóvil). Luego del fallo de la Corte, no se sabe si los que alimenten al monorriel serán diablos rojos o qué.

“El proyecto se pondrá en marcha inmediatamente Balbina asuma la Presidencia” infla el pecho Panay, que agrega algo más.

Según los cálculos del PRD, el presupuesto de inversión pública actual ronda los 5 mil millones de dólares, por lo que consideran que el dinero para el pago de la construcción del monorriel puede ser extraído de esos fondos públicos. Los técnicos de Balbina dicen que no habrá necesidad de endeudamiento extranjero,en un momento en que Panamá encara la crisis internacional y ya con la ampliación del Canal hay riesgos suficientes.

¿POR QUÉ, EL NO AL METRO?

“La ejecución del metro en su totalidad en República Dominicana duró 15 años”, dice Panay intentando develar una historia oculta sobre el metro de Santo Domingo. “La obra inició en el primer gobierno de Fernández, pero el gobierno que le siguió al PRD dominicano no le prestó mucha atención y fue terminada cuando regreso al gobierno el propio Fernández. Ellos tiene 4 años de gobierno o sea que duró 12 años construirlo totalmente y no tres años como dice Martinelli” golpea el hombre de Balbina.

- ¿Usted se subió alguna vez a un monoriel, ha viajado a conocerlo?

- No he ido, pero doy gracias a Dios que tenemos la internet, podemos ver como funciona el asunto- concluye Panay.

Así desde sus laptops la campaña de Balbina sueñan un futuro aéreo.