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20 de Jan de 2021

Nacional

En Natá piden agua y salud

COCLÉ. Residentes de Natá de Los Caballeros cerraron ayer en horas de la mañana dos paños de la vía Interamericana por espacio de media...

COCLÉ. Residentes de Natá de Los Caballeros cerraron ayer en horas de la mañana dos paños de la vía Interamericana por espacio de media hora para protestar por la falta de agua y el rechazo a las fumigaciones aéreas que realiza la Compañía Azucarera La Estrella S. A. , CALESA.

Según los manifestantes, las fumigaciones se están realizando muy cerca de sus comunidades y temen por la salud de la población, por ello se sienten afectados por estas prácticas.

Señalan que los químicos van a dar al río Chico que cruza el distrito del cual se sirven las diversas comunidades, según expresó el morador Juan Ibarra.

PROMESAS

También expresaron su descontento por la falta de agua que azota a esta población desde hace varios años sin que ninguna autoridad haya podido solucionarles el problema.

El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales le ha hecho muchas promesas, entre ellas que con un cambio de tuberías les llegaría el agua y no ven consolidarse ninguna de estas propuestas.

HABLA LA EMPRESA

Omar De León, del servicio corporativo de la empresa CALESA, señaló que ellos no están afectando a las comunidades con las fumigaciones porque estas se realizan de acuerdo a las normas establecidas.

Indicó que han celebrado ya tres reuniones con la comunidad de El Limón de Capellanía sobre este tema donde recalca que existe un acuerdo municipal en Natá que regula la utilización de agroquímicos y que ellos se rigen por dicho acuerdo.

Además, reconoció que sí fumigan vía aérea, pero para ello cuentan con los permisos respectivos del Ministerio de Salud (MINSA) y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).

No obstante quedó convenido realizar una reunión entre ambas partes para las horas de la noche de ayer lunes para buscar una solución al problema, pero los residentes aseguraron que de no obtener medidas positivas volverán a las calles, donde cerrarán entonces los cuatro paños y por un período mayor de tiempo, señaló Alirio Prado, dirigente y líder comunitario de la comunidad de El Limón de Capellanía que es una de las comunidades que se ven mayormente afectada.

Por su parte Claribel Fernández, otra moradora dijo que el río tiene un bajo caudal debido a la gran cantidad de bombas de regadíos de la empresa situación que les afecta grandemente con el agua y eso evita el buen funcionamiento del acueducto.

Alrededor de 10 comunidades de Natá, que suman alrededor de 2 mil personas están exigiendo la paralización de las fumigaciones y también de las talas de árboles que están acabando con las riberas del río Chico, el principal de este distrito y por ello para invierno entonces se producen las grandes inundaciones debido a que no tienen protección y los moradores son los afectados, señaló Claribel Fernández.

DEFENSORÍA DEL PUEBLO

Las denuncias señaladas por moradores de Natá y Capellanía sobre las fumigaciones y tala indiscriminada de árboles en el río Chico practicados por la Compañía La Estrella S.A. (CALESA), fueron suficientes para que personal de la oficina regional de la Defensoría del Pueblo iniciara las investigaciones en torno a este polémico tema.

La Defensoría tuvo acceso a un informe de la ANAM en el que señala que la Compañía Azucarera La Estrella S.A. (CALESA) no protege en lo absoluto la fuente hídrica y realizan prácticas totalmente inadecuadas, toda vez que destruyen en su totalidad la vegetación dentro del área.

Las denunciadas proceden de residentes que viven en lugares cercanos al río Río Coclé, por lo que tanto la Defensoría como personal de ANAM y del Ministerio de Salud efectuaron la inspección en el sitio indicado y en el mismo pudieron observar las irregularidades en materia ecológica que ha cometido la empresa en mención.

Entre ellos la tala de 600 árboles aproximados, la presencia de grandes bombas de regadío conectadas al río Chico, así como fumigaciones aéreas a los cultivos de caña, sin los permisos ni las medidas de seguridad exigidas, lo que mantiene alerta a la comunidad.