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30 de Jun de 2022

Nacional

La corrupción nace y se reproduce

PANAMÁ. La corrupción, ese mal social que penetra las entrañas del Estado y en la cual participan hombres y mujeres sin distinción de ra...

PANAMÁ. La corrupción, ese mal social que penetra las entrañas del Estado y en la cual participan hombres y mujeres sin distinción de raza ni credo, para lograr beneficio propio o colectivo, es un fenómeno difícil de erradicar, porque al final de cuentas, en Panamá, por ejemplo, no siempre se castiga a los actores.

Prueba de ello, son casos como el Centro Multimodal, Industrial y de Servicios (CEMIS), el HP 14-30, los “durodólares”, los escándalos que se han dado por el uso del Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE) y el caso de la venta de tierra a Rodolfo "Charro" Espino, tío del presidente de la República, Martín Torrijos, en donde los principales protagonistas no han sido castigados.

Este tema fue abordado en profundidad en la reciente conferencia, “Corrupción: más allá de lo que se ve”, dictada por Rogelio Moreno, psiquiatra especializado en terapia sicoanalítica y terapia basada en la mentalización, quien hizo una explicación desde las dinámicas sicológicas, social-nacional.

Una de las preguntas que se hace el común de las personas es si las personas corruptas nacen o se hacen y por qué hay tanta falta de transparencia, principalmente en el sector público, donde los escándalos son más comunes y de mayores proporciones.

UNA PERSPECTIVA

Roberto Moreno, miembro de la junta directiva y de la Comisión de Ética Civismo y Responsabilidad Social de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), aportó en este tema y señaló, que corrupción también la cometen personas inteligentes y actúan de una manera no acorde a ciertos principios y valores éticos y morales de la vida.

Desde la perspectiva psicológica se señaló que la corrupción es una enfermedad, que va ligada mucho al comportamiento de la familia.

Lo importante, dijo Roberto Moreno, no es aislar sino tener el coraje de denunciar lo que sucede antes que la situación llegue a mayores proporciones.

Para Moreno, el gobierno de Martín Torrijos, que está a punto de culminar su gestión, hizo tantas promesas que no cumplió, que parece imposible que pueda justificar los postulados que presentó como cartas de trabajo en la campaña política de 2004, que le permitió ganar aquellos comicios con un margen abrumador sobre sus contrarios.

"Eso de cero corrupción fue una jugada de campaña y las consecuencias las estamos viviendo todos". De esto queda la enseñanza de que "solo se puede limpiar la casa cuando se predica con el ejemplo", destacó.

Pero, ¿a qué se debe tanta falta de transparencia en el país?

EDUCACIÓN Y CORRUPCIÓN

Moreno estima que las cifras dadas a conocer recientemente sobre la calidad de la educación panameña reflejan de cuerpo entero, no sólo el problema educativo, sino su incidencia en el entorno social del país.

Señaló que debido a la situación, existe una limitante en la capacidad de inserción de los jóvenes en el mundo productivo, conviertiéndolos en carne de cultivo para las bandas y las pandillas.

Fenómenos como la deserción escolar, el aumento de los casos de Sida entre jóvenes de ambos sexos en edad escolar y la cantidad cada vez más alta de menores de edad involucrados en actos delictivos, apuntó Moreno.

“A los niños no se les enseñan los valores, los principios, no se les predica con el ejemplo y no se le instruye adecuadamente. Todos sabemos que el problema esta en la sociedad, en donde hay tantos crímenes e inseguridad, y por el estado en que está nuestra educación. No solo se necesitan más escuelas, sino también buenos maestros y profesores que instruyan”, agregó.

La corrupción, en opinión de Moreno, hay que encararla con decisión, valentía y principalmente, con un revestimiento extra de inteligencia frente a situaciones perjudiciales.

Es necesario que los controles que impidan los hechos de corrupción sean más férreos, sin darle oportunidad a que entre en ejecución.

Roberto Moreno dice estar dispuesto a dar la batalla para que la corrupción sea vencida, pero reconoce que es una lucha muy dura. “El flagelo de la corrupción puede ser erradicado, hay que tener la voluntad para hacerlo”, finalizó.