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13 de Aug de 2020

Nacional

Pide perdón a Berlusconi

ROMA. Los ánimos del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, están por el suelo. No es para menos, comer le cuesta mucho porque tie...

ROMA. Los ánimos del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, están por el suelo. No es para menos, comer le cuesta mucho porque tiene la boca partida y dos dientes rotos. Además le duele la cabeza, el tabique fracturado le recuerda que no podrá asomar la nariz en ninguna parte en las próximas semanas, pues seguirá hospitalizado.

Massimo Tartaglia, su agresor, le pidió perdón ayer en una carta en la que expresa su malestar por lo ocurrido el pasado domingo en la plaza Duomo en Milán. Aquello fue “un acto superficial, cobarde e irreflexivo”, le escribió a Berlusconi. Tartaglia, quien desde hace 10 años recibe atención psiquiátrica, confesó que actuó solo y no por ningún partido político.

Por su cuenta o no, el hecho puso en la mira la seguridad del primer ministro, quien por tercera ocasión se ha visto vulnerado: una vez recibió un golpe con un trípode y en otra fue fotografiado en su casa privada.

Entre tanto, los mail de apoyo a Tartaglia llueven en todas partes y de ello dan fe los cables informativos. Hasta piden que lo nombren “santo” inmediatamente.