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28 de May de 2020

Nacional

Ruteras panameñas, ejemplo de simpatía

A pesar de los graves problemas educativos que atraviesa nuestro país desde hace décadas, los panameños debemos sentirnos orgullosos por...

A pesar de los graves problemas educativos que atraviesa nuestro país desde hace décadas, los panameños debemos sentirnos orgullosos porque en estos momentos cuatro jóvenes estudiantes, seleccionadas entre decenas de estudiantes del país, están demostrando dentro de La Ruta Quetzal-BBVA 2010, que la educación comienza en casa, y que al margen de las limitaciones propias de nuestro sistema educativo, en la vida “querer es poder”. Y es que al final todo pasa por ponernos metas, entregarnos en cuerpo y alma a nuestros sueños y aprovechar las pequeñas o grandes oportunidades que nos da la vida.

A pesar de su juventud, así lo han comprendido dos de nuestras embajadoras culturales que, a pocos días de iniciada la expedición conocida comúnmente como “La Ruta” o “La Ruta Quetzal”, ya reciben elogios de parte de los organizadores. Se trata de las dos ruteras panameñas que representan al Colegio San Vicente de Paúl de la ciudad de Santiago en Veraguas: Eleisca y María Gabriela, cuya labor y entusiasmo destacó ayer un blog del diario La Razón de España.

La Razón resalta en su sitio la simpatía y buenas palabras de Eleisca y María Gabriela, quines a pesar de haberse integrado al grupo un día después que el resto de los chicos, están entregadas por completo, dispuestas a no perderse nada de esta experiencia.

Eleisca se mostró feliz por poder conocer a tanta gente de otros países y formar un núcleo policultural, “donde todos nos ayudemos y convivamos”.

María Gabriela por su parte, todavía no parece despertar de este sueño abrazado desde hace tantos años: “es una experiencia que soñé desde chiquita, siempre quise estar en La Ruta y por fin este año lo conseguí. Es maravilloso”.

Gaby espera con ansias dar inicio al trayecto español, país que conoció hace un año y que quería volver a visitar. “Me muero de ganas de pisar la Catedral de Santiago, el principal motivo por el que me presenté. Sabemos que será duro, que habrá días que el calor apriete y el cansancio trate de vencernos, pero hay que sacar todo lo positivo porque esta experiencia sólo la vamos a vivir una vez en la vida”, dijo nuestra joven compatriota.

Este es el espíritu rutero que está haciendo que nuestras jóvenes comiencen a destacarse, porque como bien relatan en La Razón, “cuando uno las escucha es imposible no dejarse seducir por esa suave cadencia en su lenguaje... una riqueza de vocabulario e imaginación que en apenas pocas frases pone en evidencia las carencias de los adolescentes españoles”.