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03 de Jun de 2020

Nacional

Compra de corredores es un negocio rentable

La inversión del 35% del Fondo Fiduciario para el Desarrollo en la adquisición del Corredor Norte y el Corredor Sur es un negocio rentab...

La inversión del 35% del Fondo Fiduciario para el Desarrollo en la adquisición del Corredor Norte y el Corredor Sur es un negocio rentable para el país, toda vez que se trata de unas carreteras cuyo tráfico sigue en constante crecimiento y representaría ingresos brutos de al menos 65 millones de dólares por año para el Estado.

Esta es parte de la sustentación que hizo hoy el viceministro de Finanzas, Dulcidio De La Guardia, en el programa Analizando Opiniones, donde indicó además que estos dineros se encuentran actualmente fuera del país y que sus réditos anuales rondan los 75 millones de dólares, dinero que se ingresa al presupuesto del Gobierno para sus proyectos sociales. Criticó que durante la administración de Martín Torrijos se diera una interpretación distinta a la ley y no se aportaran los millones que se generaron con la venta de las frecuencias celulares a las empresas Claro y Digicel, así como tampoco el monto correspondiente a la concesión de los almacenes o "duty free" del Aeropuerto Internacional de Tocumen. De haberse incluido estos 175 millones de dólares al Fondo Fiduciario actualmente ascendería casi a 2,500 millones de dólares, expresó.

El funcionario formuló varios planteamientos que respaldan la decisión del mandatario Ricardo Martinelli, quien en persona negoció con las empresas mexicanas la compra de los corredores. Su gestión dio lugar a que el monto a pagar sea del 70% del valor determinado según las auditorias.

Uno de los enfoques expresados por De La Guardia giró en torno a la incapacidad comprobada que ha tenido PYCSA Panamá, concesionario del Corredor Norte, para terminar la obra, responsabilidad que en este caso recaería en el Gobierno que proyecta construir el tramo hasta Tocumen y de Quebrada López hasta los 4 Altos en la ciudad de Colón.

El caso de ICA Panamá es distinto, argumentó De La Guardia, pues esta empresa sí ha cumplido con el contrato de concesión en especificaciones y en el tiempo, así como en el diseño técnico de la obra. Pero el Corredor Sur registra en este momento el tráfico que fue proyectado para 2025, por lo que es evidente que se requiere a la mayor brevedad su ampliación con un nuevo carril, además de mejoras sustanciales en el sistema de cobro de peajes.

No obstante, ICA no tiene ningún interés en esta ampliación pues significaría para ellos una nueva inversión que tendrían que realizar a través de una financiación. Este detalle haría que el tiempo de recuperación del Corredor Sur se extendiera por muchos años más, lo que tampoco es una opción para el Gobierno.

También se refirió a las cláusulas contractuales que prohíben al Estado construir o mejorar directamente, o a través de nuevas concesiones, vías terrestres que puedan representar una competencia para los corredores

Tampoco hay que olvidar que tal y como fueron negociados estos contratos, el Corredor Sur podría no ser recuperado nunca por Panamá, y el Corredor Norte hacia el año 2090, debido a la negociación que se dio en su momento y que indica que cada dólar de ingreso de hoy debe ser llevado al valor presente de 1996, lo que queda en unos 12 centavos de dólar. Si bien los contratos vigentes contemplan cláusulas de exención, habría que pagarle a las empresas en base a una fórmula que está en el contrato, y que tampoco resulta viable para el Estado.

La disyuntiva para el Gobierno, explicó el Viceministro, era dejar las cosas como están o buscar el control de las vías para permitir el crecimiento de la ciudad con una inversión que, debido al incremento continuo en el tráfico de las vías de un 15% anual, resulta un negocio rentable para Panamá.

“Estas vías son necesarias para el país y para nuestro desarrollo; pensar distinto es querer tapar el sol con una mano”, acotó finalmente.