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21 de Apr de 2021

Nacional

Víctor Defagó, a cargo de cirugía de gemelas

PANAMÁ. Desde hace una semana, es imposible que el coordinador del equipo médico panameño que realizará la cirugía de separación de abdo...

PANAMÁ. Desde hace una semana, es imposible que el coordinador del equipo médico panameño que realizará la cirugía de separación de abdomen e hígados de las niñas Hanna Yanneth y Hanna Yinneth, Ramón Policart, hable a los medios de comunicación. Tampoco se deja ver por las instalaciones del Hospital de Especialidades Pediátricas de la Caja de Seguro Social (CSS), donde se practicará por primera vez en Panamá esta cirugía que no tiene tiempo de término.

La pediatra Iliana Ceballos, directora del centro médico y vocera del grupo de doctores, señala una y otra vez que el equipo panameño está preparado desde hace un año, cuando nacieron las nenas y empezaron los interminables estudios para determinar el mejor camino de separación.

Ceballos sostiene que el cirujano Policart ha recibido capacitación en Panamá y España y es el mejor entrenado para este gran desafío que mostrará al mundo la medicina local: separar a las gemelas que el pasado 10 de agosto cumplieron el primer año. Las únicas hermanas vivas unidas por estos órganos.

‘Desde que ellas nacieron hemos analizado cuál es la mejor forma de separarlas y el país donde hacerlo. Pensamos al principio enviarlas a Estados Unidos, porque la CSS pagaría el costo en el país que escogiéramos; sin embargo, por razones familiares, la madre decidió que confiaban en los médicos panameños y empezamos a prepararnos’.

Pero la medicina en general registra pocos casos de separación de gemelas unidas, antes conocidas como siamesas porque el primer caso se registró en Siam, un territorio que ha cambiando de nombres en varias ocasiones y hoy se conoce como Tailandia. ‘Cirujanos con mucha experiencia no los vamos a encontrar, los que tienen más experiencia han operado dos y tres casos’.

Ceballos reconoce que los parientes de las bebés han estado bien familiarizados con la condición especial de las niñas que, pese a estar unidas, han llevado una vida como cualquier otro menor y el sábado pasado cantaron y bailaron en su fiesta del primer cumpleaños.

La doctora reitera que se necesitan entre 20 y 30 pintas de sangre O positivo, por si acaso, aunque es probable que no se utilice ninguna, todo depende de la necesidad del momento en que estén siendo intervenidas.

El punto donde Hanna Yanneth y Hanna Yinneth están unidas es en la línea media del hígado. ‘Hay que esperar a que pase la cirugía para saber cómo reaccionarán y cuánto tiempo tardarán en la recuperación, que esperamos que sea pronto para que regresen a donde sus familiares.

La cifra de médicos, a una semana de la intervención, no ha cambiado: 15 especialistas, sumando a Policart, al cirujano y al anestesiólogo argentinos que viajarán a Panamá exclusivamente para apoyar a los cirujanos locales.

Entre los especialistas están: dos cirujanos pediatras, dos cirujanos plásticos, dos carviovasculares, cuatro anestesiólogos, un cardiólogo y un nefrólogo, entre otros.

‘Ese día, como se necesita de mucho personal, para no obstaculizar el paso hemos decidido suspender el resto de las cirugías’, señala la doctora.

VIDA COMÚN Y ORACIONES

Durante este primer año de vida, las nenas han seguido un control igual que cualquier niño después de nacido, un pediatra de la CSS las revisa cada miércoles y si ve alguna complicación, las refiere al cuerpo médico especializado.

En cuanto al cuidado postoperatorio de las pacientes, Ceballos adelanta que no ve dificultad en esto porque la madre ha estado al cuidado de las gemelas. ‘Yo no creo que haya dificultad en el cuidado, por el contrario, la familia trabaja muy arduamente para que todo salga bien’.

Hasta el momento, las dos niñas llevan expansores de piel en el estómago, insertados hace meses y que han funcionado bien; al momento del corte no habrá que utilizar piel de otra zona porque en esta parte tienen suficiente.

Después de la cirugía, una de las gemelas, la que expulsa la orina por el cuerpo de la otra (un cuerpo se hace parásito del otro) será tratada con diálisis.

Así como la doctora Ceballos dice en la dirección médica que todo queda en las manos de Dios, en la casa de las hermanitas Fernández Gil, a un costado de una cementera grande, las oraciones y los rosarios son parte del diario vivir.