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23 de Apr de 2021

Nacional

Discusión, en medio de la guerra al narcotráfico

PANAMÁ. Ya no tendrían drogas que custodiar o tumbar. Esa sería tal vez la suposición más idealista del crimen organizado panameño, de d...

PANAMÁ. Ya no tendrían drogas que custodiar o tumbar. Esa sería tal vez la suposición más idealista del crimen organizado panameño, de darse la legalización de las drogas en México y Colombia. Allá el debate está en apogeo.

Como consecuencia de las acciones del narcotráfico, el índice de homicidios aumentó al 44% de enero hasta los primeros días de agosto en Ciudad Juárez, la más peligrosa del mundo.

Mientras el presidente mexicano, Felipe Calderón, dijo que está en contra de la legalización de las drogas, pero que está dispuesto a debatir; su predecesor Vicente Fox dice que ‘lo que hay que legalizar es la producción, la venta y la distribución’.

En Colombia, el premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez y el cantante Juanes ya habían allanado el camino para la polémica discusión.

Tanto México como Colombia son países donde abundan los carteles, y Panamá es una de las principales rutas que usan para el tráfico. Si las autoridades de ambas naciones apuestan por la legalización de algunas drogas, ¿qué repercusiones podría tener para Panamá?

REACCIONES

El general retirado Rubén Darío Paredes planteó —a manera de hipótesis— que bajarían los niveles de delincuencia, porque en gran parte aquellos son producto del narcotráfico.

Además, Paredes manifestó que valdría la pena analizar la legalización de las drogas en Panamá para quitarles la prohibición porque, según él, es allí ‘donde está el éxito del negocio’.

Sin embargo, para el ex fiscal de Drogas Rosendo Miranda la decisión de ambos países no tiene ninguna consecuencia para Panamá, ‘porque no somos un país de destino o alto consumo, sino de tránsito’.

Así como la legalización de las drogas fue una corriente que repercutió de un país a otro en Europa, lo mismo puede suceder en Latinoamérica y Panamá no está exento de eso.

Si se diera el caso de que la discusión llegara a Panamá, Miranda sería uno de los primeros en oponerse. En contraposición, él afirma que está de acuerdo con que no se les abra procesos penales a los consumidores, ‘que no sean tratados como delincuentes, sino como enfermos’.

EXPERIENCIAS NEGATIVAS

La experiencia de otros países da muestras de las graves consecuencias que esto produciría en materia de salud pública.

Por ejemplo, en Alaska se tuvo que regresar a la penalización, después de que el consumo llegó a superar el doble del promedio nacional en Estados Unidos.

En tanto, en Suiza, tras varios años de legalización, las autoridades tuvieron que cerrar un parque donde el número de adictos visitantes creció de 300 a 20.000.

La otra cara de la moneda es Holanda. Allá las cifras son más halagadoras, esto según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT).

Un informe del OEDT arrojó que después de 34 años de la legalización de la marihuana y el hachís, Holanda reporta niveles de consumo por debajo de la media europea, la cual es de 6.8%.

El sociólogo y especialista en resocialización Gilberto Toro piensa que ‘las sociedades centroamericanas no están preparadas para el debate, mucho menos para la legalización’.

Aunque, al igual que Paredes, Toro no quiso tomar una postura, esta se pudiera deducir cuando expresó que ‘en la medida en que se legalice, va a caer el mercado ilegal, como sucedió con el alcohol’.

LOS VULNERABLES

Dentro del collage de opiniones están los más afectados: los consumidores o los que alguna vez lo fueron. Esta última circunstancia es en la que se enfoca el administrador de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, Pedro Meilán. Él no quiso tomar una posición con respecto al debate, pero sí afirmó que ‘toda droga hace daño y mata’.

Para el psiquiatra y dirigente de la Organización Adicciones Saúl Alvarado, la legalización de las drogas desde el punto de vista de seguridad ‘podría ser bueno’, pero en referencia a la salud expresó que ‘hay que analizar qué tipo de drogas y qué dosis serían legalizadas para entonces dar una opinión en contra o a favor’.