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01 de Dec de 2020

Nacional

Patrona más antigua, pero poco conocida

PANAMÁ. Su devoción no arrastra la cantidad de feligreses que siguen a Santa Librada, Don Bosco, al Cristo Negro de La Atalaya o al de P...

PANAMÁ. Su devoción no arrastra la cantidad de feligreses que siguen a Santa Librada, Don Bosco, al Cristo Negro de La Atalaya o al de Portobelo, pero es la patrona de la República de Panamá y la más antigua traída a Tierra Firme, en el continente americano.

El próximo jueves 9 de septiembre, la grey católica panameña celebra su fiesta patronal. Se llama Santa María La Antigua. Su nombre —en más clara alusión a un tiempo— se refiere a lo que quedó de la antigua Catedral de Sevilla, en España; pero si su denominación se tomara con respecto a la devoción del pueblo panameño habría una gran paradoja: pocos la conocen.

El arzobispo metropolitano de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, es consciente de eso.

A pesar de que fue traída hace 500 años, Ulloa reconoce que ‘la devoción a la Virgen bajo la advocación de Santa María La Antigua está muy reciente entre nosotros, pero podemos decir que cada año va creciendo’.

Mientras en Panamá la Iglesia católica hace esfuerzos por propagar la devoción hacia la patrona; en la Catedral de Sevilla, en España, el único residuo de su devoción es una pintura tipo mural. En aquella iglesia ‘existe la capilla de La Antigua en cuyo altar se venera dicha imagen’, según lo confirmó Javier Pérez González, coordinador del equipo de Visita Cultural de ese templo europeo.

Pérez González recordó que la devoción hacia Santa María La Antigua ‘era máxima durante la época del descubrimiento, pues —según los relatos de ese tiempo— se afirma que el almirante Cristóbal Colón antes de sus viajes a América rezaba ante la imagen’.

La información también fue corroborada por la coordinadora de actividades culturales de la Catedral de Sevilla, Margarita López, quien afirmó que en la actualidad ‘no se celebra la fiesta, ni hay procesión ni devoción especial entre los feligreses de la ciudad’, aunque en la capilla se efectúan gran número de bodas.

PATRONA CUÁDRUPLE

Santa María La Antigua es la patrona de la primera ciudad (1510) y diócesis (1513) fundada en Tierra Firme, de la universidad católica panameña que lleva su mismo nombre. No fue hasta el 27 de febrero de 2001 que el Vaticano la ratificó como la patrona de Panamá.

Tal vez Santa María La Antigua es más conocida por la universidad homónima, a pesar de eso su devoción crece entre los feligreses que participan activamente todos los años de la fiesta patronal.

Para el arzobispo Ulloa, ‘María como buena madre congrega a los hijos de Dios. Sabemos que es Jesús el que hace los milagros, pero María está allí como en Caná de Galilea’.

En la Catedral Metropolitana de Panamá, que también lleva el mismo nombre de la advocación mariana, se conserva un cuadro, hecho en Ecuador, que es una réplica del mural existente en Sevilla. Quizás solo algunos curiosos se habrán percatado de que hace 8 años la actual pintura sustituyó a otra que tenía la imagen de la Virgen de La Asunción. El cuadro es considerado una expresión artística de la fe.

Sin embargo, Ulloa advirtió que ‘vivir la fe en Jesucristo no es simplemente una tradición ética, cultural, un dato estético o un componente casual de nuestra historia. La fe en Jesucristo, cuando es acogida con verdad y sencillez de corazón, es el fundamento de una vida nueva’.

CELEBRACIÓN

Al acercarse la celebración, en el 2013, de los 500 años de fundación de la diócesis de Santa María La Antigua, el Gobierno y la Iglesia han invitado al papa Benedicto XVI a Panamá, pero el Vaticano aún no ha dado una respuesta, porque los viajes del pontífice se preparan un año antes.

Ante dicha conmemoración, Ulloa expresó su deseo como pastor de ‘ser una Iglesia discípula de Jesucristo, quien siempre acompañó a su pueblo, especialmente a los más pobres’.

Bajo la influencia de las conclusiones de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano, Ulloa manifestó su intención de ‘ser una Iglesia misionera que anuncia la Buena Noticia’, pero que también ‘denuncia las injusticias, encarnada en la realidad de su pueblo, acompañando sus esperanzas y luchas a fin de lograr un país más digno, justo, equitativo y solidario’.