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29 de Nov de 2020

Nacional

Martín negociaba en el país desde 2007

PANAMÁ. Javier Martín Bermejo, un turista de los miles que entran y salen de nuestro Panamá, vivía tranquilo en su velero ‘TWYLA’, las g...

PANAMÁ. Javier Martín Bermejo, un turista de los miles que entran y salen de nuestro Panamá, vivía tranquilo en su velero ‘TWYLA’, las ganancias eran de 100% y su vida se repartía entre sus viajes a Cartagena, Colombia, y las paradisíacas islas panameñas de San Blas. Su vida era el Caribe.

De nacionalidad española, rubio, de 42 años y con espíritu aventurero, se les presentaba a sus clientes de manera amable, haciendo alarde de sus habilidades como marino profesional. Ninguno de los mochileros que trasladaba de Colombia a Panamá se imaginó que fuera una persona peligrosa.

Martín ganaba más 4 mil dólares por viaje, trasladando a personas o cargas de Colombia a Panamá y viceversa. Con comida y alimento incluido, era un paquete perfecto. Por esa suma, el capitán Martín los hospedaba en su bote, les pescaba frutos de mar y les hacía de guía experimentado entre aguas cristalinas, delfines e indios kunas.

TURISTA O COMERCIANTE ILEGAL

Después de más de tres años de cobrar a mochileros y de disfrutar y lucrar con su estatus de turista, sin hacer ningún aporte y sin los permisos correspondientes, el capitan Martín Bermejo decidió legalizar su actividad.

Así fue como llegó a las puertas de Torrijos y Asociados, firma especializada en Derecho Marítimo.

Un total de 10 mil dólares fue el monto para concretar la creación de su empresa, Hacerse a la Mar, S. A., el 15 de marzo del 2010.

La Sociedad Anónima fue formada junto con Gabriela Ailin Anderson Aguilar, de nacionalidad panameña, y Salvador Frasquet Mascarell, de nacionalidad española, al igual que Martín.

Según declaraciones de María Cristina González, directora Nacional de Migración, Javier Martín Bermejo hizo movimientos de entradas y salidas de Panamá desde el año 2007, aunque la última salida registrada en Migración data del 29 de diciembre del 2009.

Su espacioso velero ‘Twyla’ era la embarcación en la que el ahora sospechoso de la desaparición de un ciudadano norteamericano y de la muerte de un francés hacía de guía autorizado, dándole un tour de cinco días a los mochileros y viajeros que visitaban la costa atlántica de Panamá y Colombia.

La embarcación, con espacio para ocho personas, visitó junto con el español las islas de Chichimú, Porvenir, Perro, Coco Banderos, Pinos, Sapzurro y San Ignacio de Tupile, todas en el archipiélago Kuna Yala (San Blas).

Los mismos destinos por más de cuatro años, aunque no se registró entradas y salidas del español en su embarcación.

¿Cómo pudo evadir los controles migratorios por más de un año, con un velero de gran tamaño y con más de ocho personas dentro, paseando por todo el archipiélago de San Blas?

Las interrogantes son muchas y los testimonios y pruebas señalan a Martín Bermejo como sospechoso de la desaparición del estadounidense Don North y del asesinato del francés Jean Piere Bouhard, ultimado con un rifle calibre 22.

En su blog http://hacersealamar.blogspot.com/ Martín promocionaba sus viajes y cobraba una tarifa de entre 400 y 600 dólares por persona o grupo, aun cuando todavía no había formado legalmente su sociedad anónima.

Martín publicó incluso sus fotos y respondió a clientes hasta el 25 de enero pasado en el blog.

ZONAS LIBERADAS

En tan solo una semana, Martín habría logrado además comprar un terreno en Darién, adquirir y moverse armado y hospedarse en un hotel con un nombre e identificación falsos. Todo esto tomando en cuenta que, según Migración, el estatus del español en Panamá era inexistente, ya que su última salida fue en diciembre del 2009, lo que deja en entredicho los controles para extranjeros que no necesitan visa para entrar al país.

¿Existen zonas liberadas de toda seguridad en los mares y tierras panameños?