26 de Feb de 2020

Nacional

Todo en ‘casa’ vuelve a su nivel

COCLÉ. Cuando se pensaba que la sesión de ayer del Consejo Municipal de Penonomé sería un nuevo escenario de recriminaciones por la conc...

COCLÉ. Cuando se pensaba que la sesión de ayer del Consejo Municipal de Penonomé sería un nuevo escenario de recriminaciones por la concesión de las tarimas y su excesiva cobertura de espacio, nada de eso sucedió y, por el contario, se caracterizó por la ausencia de ciudadanos críticos y por la aceptación de beneficios económicos para el Municipio y las Juntas Comunales.

El presidente de la Junta, Ricardo Jaén, informó lo que a su juicio fue la sorpresiva extensión de las tarimas que rebasaron el acostumbrado espacio destinado para los culecos, pero a la vez, dijo que se ha exigido a los propietarios que se hagan responsables por la protección de los bustos ubicados a lo largo de las isletas que hoy abarcan el perímetro de la ‘zona cero’ de las mojaderas penonomeñas.

También serán responsables del estado de los jardines y zona verde que se afecten. Es decir, nada cambia al respecto, solo que la consecuencia de la estrechez de la ruta en este tramo obligó a replantear la colocación de los carros cisterna.

De 15 que al principio estarían a lo largo de la avenida Juan Demóstenes Arosemena hasta El Manguito, ahora se distribuirán cinco en la central, otros irán para El Manguito - San Antonio.

A Las Mendozas se sugiere enviar otros y algunos a la calle 3 de Noviembre, sede de Los Corsarios, anunció el presidente de la Junta, Ricardo Jaén.

El comerciante Carlos Ramírez, de la refresquería ‘El Paisa’, denunció que prácticamente quedó encerrado frente a las enormes tarimas y otras al lado de su negocio. Expresó temor en sufrir algún percance en su negocio que no motivó alguna reacción a los organizadores. Solo dependerá de la seguridad policial o cerrar su actividad comentó.

Se anunció que a los residentes de El Bajito, barrio sitiado por las estructuras metálicas, se les dará una identificación especial para que la vigilancia policial permita su desplazamiento libre en su propia área residencial.

Todo en ‘casa’ vuelve a su nivel, las críticas en la comunidad siguen dispersas, pero más apagadas y resignadas. Ya llega el bullicio y la presencia de los visitantes temporales coparán los cuatro días de frenesí en la ciudad zaratina.