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Aranceles de Estados Unidos y protestas presionan importación de alimentos a Panamá
- 06/03/2026 12:43
Las tensiones comerciales internacionales, los posibles aumentos del 10 % al 15 % de los aranceles de Estados Unidos y los conflictos logísticos locales figuran entre los principales retos que enfrentan las empresas de carga que operan en Panamá.
Durante la Expo Horeca Panamá, representantes del sector señalaron que la incertidumbre comercial y las interrupciones en la cadena logística afectan la importación de productos, especialmente alimentos perecederos que dependen de una cadena de frío continua.
Rita Almendas, supervisora de cuentas clave en Air Sea Land Logistics, explicó a este medio que Panamá mantiene una alta dependencia de las importaciones, en particular desde Estados Unidos, lo que hace que cualquier cambio en políticas comerciales genere preocupación entre los clientes.
“Panamá importa un gran porcentaje de productos desde Estados Unidos. Cuando surgen noticias sobre aumentos de aranceles, muchos clientes nos consultan para entender cómo les puede afectar según el tipo de producto”, indicó.
La empresa se especializa en el manejo de mercancía perecedera, con servicios enfocados en mantener la cadena de frío durante todo el proceso logístico, desde el origen hasta la entrega final.
Según Almendas, ante anuncios como el posible aumento de aranceles a importaciones estadounidenses —planteado por el presidente Donald Trump— las empresas deben orientar a sus clientes sobre los efectos reales.
En muchos casos, explicó, algunos productos pueden acogerse al Tratado de Promoción Comercial entre Panamá y Estados Unidos, lo que reduce o elimina parte de los impuestos de importación.
“Tenemos corredores especializados que ayudan a nuestros clientes a entender si un producto se ve afectado por el arancel o si puede beneficiarse del tratado comercial. Nuestro rol es orientar para evitar alarmas innecesarias”, señaló.
La ejecutiva agregó que el comercio con China también influye en la logística regional, debido a la importancia de ese país como proveedor de mercancías como muebles, ropa y otros bienes de consumo.
Además de los factores internacionales, las empresas logísticas enfrentan retos locales vinculados a protestas y cierres de vías.
Almendas explicó que durante las huelgas y cierres de vías en el 2025, pese que se dieron casos de que algunos contenedores lograban salir de los puertos, los clientes tenían la dificultad de que no podían distribuir la mercancía hacia supermercados y comercios por los bloqueos.
“Muchos de nuestros clientes son supermercados y empresas de food service. Durante las huelgas los productos llegaban al país, pero no podían movilizarse para su distribución, lo que generó retrasos y desabastecimiento temporal”, indicó.
Este tipo de situaciones impacta directamente a los consumidores, ya que Panamá depende de la importación para gran parte de sus alimentos y productos de consumo.
Melissa Gómez Oken, también especialista del equipo comercial de Air Sea Land Logistics, destacó que uno de los puntos críticos en la logística de alimentos es el manejo de contenedores refrigerados.
Según explicó, durante procesos recientes de transición operativa en puertos del país, los operadores priorizaron la verificación de estos contenedores para garantizar que la carga perecedera mantuviera la temperatura adecuada.
La ejecutiva con 18 años de expericia en el sector logístico señaló que preservar la cadena de frío es clave para evitar pérdidas de alimentos y asegurar la calidad de los productos durante todo el transporte, especialmente en cargas que llegan desde Estados Unidos y Europa.
La logística internacional también enfrenta presiones derivadas de conflictos geopolíticos y cambios en las rutas marítimas.
Cuando se cierran rutas o se desvían trayectos, las navieras incrementan costos como el bunker, que corresponde al combustible utilizado por los buques, lo que finalmente se refleja en los precios de transporte.
Para Almendas, el principal desafío del sector es mantenerse informado y transmitir datos claros a los clientes.
“Debemos estar en contacto permanente con navieras y corredores para informar a los clientes qué está pasando y cómo puede afectarles. Esa información es clave para tomar decisiones”, afirmó Almendas a este medio.