23 de Feb de 2020

Nacional

Con Dios en la enfermedad

VERAGUAS. Cientos de enfermos llegaron a Atalaya para participar en la misa de acción de gracias para pedirle la salud a Jesús Nazareno,...

VERAGUAS. Cientos de enfermos llegaron a Atalaya para participar en la misa de acción de gracias para pedirle la salud a Jesús Nazareno, quien en estos días se convierte en el médico espiritual para los cristianos dentro del tiempo cuaresmal.

La misa, celebrada por monseñor Óscar Mario Brown, se inició a las 10.00 a.m. y a ella asistieron cientos de enfermos, familiares, asistentes sanitarios y enfermeras, entre otros, quienes pidieron que Jesús Nazareno los sane de sus males.

Según Brown, la sangre de Cristo es la que nos redime y libera de todos nuestros sufrimientos y dolencias, sobre todo el más radical, que es la dolencia del pecado.

En este caminar hacia la redención, se nos presentan los dos caminos de la vida: el camino de la bendición y de la vida y el otro camino de la maldición y la muerte.

El religioso consideró que elegir el camino de la bendición y la vida significa que se elige el camino de la fidelidad a la alianza que Dios ha querido pactar con su pueblo.

El obispo de Veraguas explicó que tener tentaciones no es pecado, sino caer en ellas, lo que ofende a Dios, razón por la cual muchas veces los cristianos tienden a renegar y murmurar contra Dios por las enfermedades que padecen.

Lo más hermoso en la vida es que Dios puede escoger cualquier camino para acercarse a nosotros para hablarnos, e incluso del camino del hambre, de la sed, de la desnudez, el dolor, la enfermedad crónica e incurable y ante esta realidad, siempre debemos tener una actitud de fe, porque somos el pueblo de la alianza, reiteró Brown.

Las romerías continúan con más intensidad durante este fin de semana en Atalaya de Veraguas, y los fieles seguidores del Nazareno se preparan para la gran procesión que se realizará el domingo en la comunidad de Atalaya.

Los equipos de seguridad han iniciado su labor, debido a que el lugar ya se encuentra abarrotado de fieles.

Los peregrinos y devotos de todas las edades se observan apostados en los patios de las casas de la comunidad, así como en el parque público.