21 de Feb de 2020

Nacional

Feria despierta interés económico

El impacto causado por la Feria Internacional de David en la provincia de Chiriquí no se limita al aspecto económico y a la actividad co...

El impacto causado por la Feria Internacional de David en la provincia de Chiriquí no se limita al aspecto económico y a la actividad comercial que genera; la influencia en nuestra sociedad va más allá, pues la mayoría de quienes vivimos en la región llegamos a sentir que este evento cambia nuestra vida diaria durante el mes de marzo, la dinamiza y hasta la hace divertida debido al interés colectivo que despierta. Es evidente que todos los segmentos de la población: niños, jóvenes, adultos y adultos mayores piensan en función del antes, durante y el después de la feria.

Quienes trabajamos en el ámbito comercial y hemos estado a lo largo del tiempo involucrados, de una u otra manera con la Feria Internacional de David, vemos cómo la misma transforma el ritmo de las actividades familiares. Y esto sucede con la mayoría de las familias. Llegan los parientes que no hemos visto a lo largo del año a visitarnos al tiempo que aprovechan para ir a la feria, las calles se llenan de gente, la economía se mueve, principalmente inspirada por el sector turístico; en fin, es todo un movimiento que a la mayoría nos agrada. Entonces, la feria se convierte en un estado emocional y tema obligado en boca de todo el mundo y de muchísimas personas.

Lógicamente el bombardeo publicitario generado por los medios de comunicación social juega un papel preponderante en la colectividad logrando posicionarla en la mente de los chiricanos y visitantes.

La motivación se incrementa y surge la necesidad casi imperante de visitar el recinto ferial. Las motivaciones son diferentes, pero al final el objetivo es el mismo, no quedarse sin visitar la Feria y de esta manera sentir que estamos en ‘la onda’ que concentra la atención de la mayoría. Visitarla al menos una vez cada año nos permite poder participar de las conversaciones y comentarios que se generan antes, durante y después de la magna exposición.

El esfuerzo que hacen los organizadores cada año es admirable; pese a que trabajan prácticamente solos todo el año. Ante una inflación galopante y el inicio cada vez más temprano de las jornadas escolares con los gastos que conlleva, proyectar a la feria en un evento accesible y que no pierda su esencia principal de ser una vitrina comercial y cultural, se hace difícil. Pero, siempre hay y habrá quienes dejamos una reserva, por pequeña que sea, para dar la vuelta por la feria.

Un aspecto que nos debe preocupar es en torno a la hospitalidad. Todos estamos dispuestos a recibir a nuestros familiares, incluso a los amigos; pero no sucede lo mismo cuando se trata de extraños. Es allí cuando nuestra hospitalidad cambia, tal vez, por razones obvias de seguridad y demás. Valdría la pena que en un esfuerzo conjunto, la feria y otras instituciones traten de implementar campañas que preparen a la población para esta cita anual, donde sale a relucir la falta de cultura turística. Esto sería sumamente interesante y traería grandes beneficios, y estoy segura de que lograríamos el doble de los visitantes que actualmente tenemos.

La Feria Internacional de David nos cambia la vida con todos los beneficios que brinda a la provincia, pero, requiere que formemos un gran equipo de trabajo o clúster ferial que junto a la administración de la Feria puede marcar la diferencia, optimizar los recursos y lograr que el éxito se multiplique haciéndonos más fraternos y valorando el trabajo en equipo.