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03 de Mar de 2021

Nacional

Lourdes narra su vida de culpa, dolor y arrepentimiento por cuatro abortos

PANAMÁ OESTE. En aras de llamar la atención sobre el tema del aborto, la Parroquia San Francisco de Paula organizó el pasado 25 de marzo...

PANAMÁ OESTE. En aras de llamar la atención sobre el tema del aborto, la Parroquia San Francisco de Paula organizó el pasado 25 de marzo una ‘Caminata por La Vida’, actividad muy concurrida que terminó en el Anfiteatro del Parque Libertador con testimonios impactantes de una joven que, con un nudo en la garganta, tuvo la valentía de contar su experiencia en la práctica de cuatro abortos.

Ella narró cómo, a lo largo de su vida, se fue sumergiendo en los placeres de la vida que la llevaron a que a los 19 años empezara a tener relaciones sexuales en un círculo vicioso en torno al alcohol y el baile que terminaba en el sexo cada vez más asfixiante.

Fue así como, teniendo ya cuatro años y medio con su pareja, llegó a practicarse cuatro abortos: ‘el primero fue a los 19 años, yo tenía aproximadamente 3 meses de embarazo y trataba de ocultarlos... yo no quería tener a esa criatura y entre los dos acordamos matarlo. Recuerdo que cuando terminé de realizarme el aborto sangré aproximadamente 22 días’, dijo llorando la joven, quien no fue al médico por temor a que se dieran cuenta de lo que había hecho, pero reconoce que si no murió fue por la gracia de Dios.

Con valentía y dolor sigue diciendo: ‘a mí no me importó esa primera vez ni el segundo... ni el tercero hasta llegar al cuarto y les comparto en estos momentos que eso dejó un trauma en mí tan grande que yo no sabía qué hacer con mi vida, tenía un sentimiento de culpa muy grande por lo que había hecho y, sobre todo, porque en mi hogar se me inculcó la fe católica y sabía que lo que hacía no era agradable a los ojos de Dios’.

‘Llegó un momento de mi vida que quise suicidarme y estando en esta crisis emocional tuve la oportunidad de entrar a la Comunidad Magníficat para Chicas y asisto para carnaval hace tres años y de verdad que ese retiro le dio un giro a mi vida, porque es una comunidad consagrada a la Virgen María Reina de la Paz y desde que entré a ese lugar yo sentía que ella me decía ‘basta de tantos abortos... o Jesús o el pecado...’ confesó ante cientos de personas que escuchaban atentamente.

Ella reconoce que fue en este lugar donde el Señor le dio las fuerzas para romper con la pareja que la llevó a practicarse cuatro abortos; con su trabajo, sus amigos y hasta con su familia, porque ella sabía que si seguía en el mundo iba a acabar con su vida y en ese momento no estuviera allí compartiendo su experiencia, que fue escuchada y aplaudida en una especie de gesto de perdón.

Gracias a la Comunidad Magníficat, que opera en Cermeño de Capira, que se dedica a atender a jóvenes que tengan cualquier tipo de adicción que hayan tenido abortos o estén en riesgo social, es que Lourdes pudo salir adelante después de haber impedido que los cuatro hijos que concibió en su vientre pudieran nacer como Dios manda.