12 de Ago de 2022

Nacional

Se abre el Paraguas del Pentágono

Cuando se desparramó la invasión sobre Panamá, Sanjur contaba con poco más de un año de haber sido expulsado nuevamente del país.

Cuando se desparramó la invasión sobre Panamá, Sanjur contaba con poco más de un año de haber sido expulsado nuevamente del país.

Y es que, por los tiempos de la rebelión de Giroldi, Sanjur vivía en Aguadulce y había concedido albergue a un familiar que viajó de Panamá con su familia. Eso lo hizo sin sospechar que el huésped era un comprometido en el activismo contra Noriega. Luego Sanjur viajó a los Estados Unidos y cuando regresó el 9 de Septiembre de 1989, fue detenido en el Aeropuerto de Tocumen y ‘enviado de regreso al exilio’.

Sanjur reflexiona que, para entonces, ya las relaciones de EU y Noriega tocaban fondo y, por lo tanto, concluye: ‘no había otra solución para derrocar a la tiranía, por la vía de las armas... de modo que el ‘Paraguas del Pentágono’ entró en función y el 20 de diciembre de 1989 se desencadenó la acción armada que todo el mundo conoce’.

Decir esto del ‘Paraguas del Pentágono’ y asociarlo con la invasión de 1989, parece tan fácil como soplar pompas de jabón. Pero no lo es. Todo un antecedente, que Sanjur pondera como una ‘conspiración’, abre el camino a ese desenlace. Por eso, casi epilogando su libro, el autor de ‘Panamá veinte años después’, cuenta lo que sabe y su conclusión puede desprenderse de éstas, sus palabras: ‘Omar Torrijos firma los Tratados que los Estados Unidos quiso, con la inclusión de una cláusula de intervención abolida ya en años anteriores, y que autoriza el empleo de tropas norteamericanas en todo el territorio de la República de Panamá. Todo lo anterior, podría resumirse en una sola frase: ‘...Panamá queda bajo el paraguas del Pentágono’.’

Sanjur no termina de contestar a una pregunta que él mismo se plantea: ¿Cual era la razón entonces para que los Estados Unidos de América estableciera una cláusula de intervención en un nuevo tratado? ¿Por qué la política de los Estados Unidos debía cambiar de un ‘colonialismo roosveliano a un neocolonialismo senatorial’? Este último entrecomillado, es el título que ilustra una obra frecuentada por Sanjur para intentar dar con la respuesta. Sanjur dedica varias páginas a la exploración de los conceptos vertidos por el Dr. Julio E. Linares en su ‘importante’ obra: ‘Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del Canal de Panamá’.

De esta autor, también cita un artículo que publicó en la Estrella de Panamá el 12 de abril de 1978. Del mismo, Sanjur citó: ‘... la decisión que tiene que tomar el gobierno nacional es por ello la más importante que ha tenido que tomar gobierno alguno desde que la Junta Provisional de Gobierno ratificó el Tratado Hay-Bunau Varilla, el 2 de diciembre de 1903. En aquella opoertunidad la Junta se vio compelida a actuar en la forma que lo hizo por razones de seguridad nacional. En esta ocasión, por paradójica que parezca, razones asimismo de seguridad nacional imponen el rechazo de los Tratados Torrijos-Carter, con las enmiendas, condiciones, reservas y entendimientos introducidos por el Senado de los Estados Unidos’.

Sanjur también exhuma otro artículo, pero esta vez de su autoría. Lo escribió antes de las elecciones de 1994, en el diario ‘El Panamá América’, bajo éstos t’érminos: ‘Tomando en consideración que la cláusula del Senador DeConcini (Cláusula de Intervención) fue introducida después del plebiscito celebrado en Panamá el 23 de Octubre de 1977 ¿Habría ud. votado en favor de la intervención? Me temo que no, por lo que hay que destacar que la firma de los tratados en donde se incluye dicha cláusula fue aprobada por un solo hombre por parte de Panamá. ’ En opinión de Sanjur ello es así, porque el concepto de intervención, Cláusula de ‘DeConcini’ o ‘Reserva’, como deseen llamarle, ‘se ocultó al máximo y no se habló de ella sino a escaso tiempo antes del plebiscito’. En efecto, prosigue, todo esto nos conduce a que Omar Torrijos, el hombre que declaró que jamás dejaría a Panamá convertirse en otra estrella Yankee y que no firmaría nada que‘dejó a Panamá convertido en algo peor que eso; no sin antes mencionar la cuota parte de responsabilidad que le corresponde a sus negociadores ‘nacionalistas’. Y para el concepto de muchos panameños de dignidad, honestos y entendidos, con quienes he conversado, concluyen en que Omar Torrijos ha sido el peor vende-Patria que nos señala la historia del istmo’. En esto Sanjur no cede concesiones. Considera que el Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente y el Mantenimiento del Canal de Panamá, ‘incluye una cláusula que es denigrante para todos los panameños, pero no solamente ello, sino que también fue declarado públicamente por quien Panamá envió a firmarlo’.

Y, como puede imaginar el lector, Sanjur encuentra allí el resultado acontecido en 1989 con la invasión. Hacia las últimas líneas de sus reflexiones en este apartado, el autor narra su última misión en Costa Rica, acontecida el día 3 de noviembre de 1989. Obtuvo información ese día de interés para sus propósitos.

Líneas más adelante en su libro, Sanjur narra aspectos del contexto conocido en la invasión. Pero agrega otra fuente norteamericana que le confía algunas llamativas impresiones. Bill Smith (nombre ficticio), es su amigo proveniente de una pequeña unidad del 87 de Infantería, acantonada en la Zona del Canal de Panamá. Bill conoció a las Fuerzas de Defensa y al país y esta circunstancia resultó muy útil durante la ‘Operación Causa Justa’. Bill vio mucho, y mucho capturó su atención. Pero hubo un punto que aún no se termina de explicar. Bill se sorprendió al ver un libro de acceso público titulado ‘Fuerzas de Defensa’ en donde aparecía toda la información pertinente a las unidades panameñas, sus componentes, sus comandantes, su ubicación y cualquier información que las unidades menores necesitaran saber. Bill ‘no se explicaba cómo era posible que esa información tan valiosa y que pertenecía a lo que en términos castrenses se llama ‘Orden de Batalla’ de las Fuerzas de Defensa de Panamá, pudiera estar en una revista pública’.

Bill no entiende aún, cómo Noriega, uno de los agentes más famosos de la inteligencia panameña, ayudó a hacer la tarea para los soldados de EU invadieran y lo sustrajeron del país, por esos días. Ese libro pudo titularse: ‘Guía para invadir a Panamá’.