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22 de Jan de 2021

Nacional

Cantera encerraría una comunidad en Veracruz

PANAMÁ. Residentes de Veracruz no habían terminado de celebrar la paralización de labores de una cantera, cuando se enteran de que en el...

PANAMÁ. Residentes de Veracruz no habían terminado de celebrar la paralización de labores de una cantera, cuando se enteran de que en el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) existe un trámite para la instalación de otra. Una nueva cantera que triplicaría la cantidad de terreno concesionado.

Así, al mismo tiempo que la cantera Buena Fe abandonaba sus operaciones por la oposición de los residentes, otra empresa - Cantera Del Istmo- adelantaba los trámites para explotar minerales no metálico (roca) en la zona.

La empresa ya cuenta con el Estudio de Impacto Ambiental, aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), y la legibilidad del MICI. Dos requisitos fundamentales para la adquisición de la concesión.

De las 108 hectáreas que tenía Buena Fe, la nueva cantera tendrá 500 hectáreas en la que, además, está la toma de agua de la comunidad de Cerro Cabra.

LA COMUNIDAD

Los residentes de Cerro Cabra, en su mayoría campesinos, se organizan para oponerse a la concesión.

No están solo. El Centro de Salud de Veracruz ya alzó su voz de protesta. El pasado 29 de agosto, la directora del Centro de Salud de Veracruz mando una misiva al MICI en la que manifestaba su preocupación por los límites de la nueva concesión.

‘Nos preocupa que dentro de los límites de la concesión del proyecto se encuentra la fuente de agua del acueducto de la comunidad’, señala la misiva.

El centro de Salud tiene un censo de la comunidad: son 35 viviendas en la que residen 175 personas, entre las cuales se encuentran niños.

La opinión de los pobladores es una sola: ‘no a la cantera’. En las paredes de algunas casas aún están las huellas de la cantera Buena Fé.

Eusebio Urriola tardó un poco más de 10 años en terminar de construir su casa. Ahora, las paredes están con rajaduras por las explosiones que realizaba la cantera Buena Fe, que dejó de extraer roca hace unos tres mes atrás. Aunque las operaciones de la empresa continúa, pero solo para la venta del material extraído.

‘Lo que viene es mas grande, son 500 hectáreas que encierra nuestras casas’, medita Urriola.

Anselmo Díaz, un agricultor de la zona, teme que la concesión termine por echarlos de la comunidad, que tiene un poco más de 50 de existencia.

En la Dirección de Recursos Minerales del MICI alegan que lo importante no son los límites de la concesión, sino los polígonos de extracción. El hecho de que la solicitud de la concesión sea de 500 hectáreas no significa que toda la zona se va a explotar, señaló Manuel Nuñez, director legal de Recursos Minerales.

Nuñez se reunió con residentes de la zona y con la directora del centro de Salud. El funcionario dijo que se respetará los 500 metros de distancia entre la toma de agua y las extracciones.

DUDAS DE UN ESTUDIO

Otro de los cuestionamiento que hacen los residentes e que no fueron consultados para la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental.

Una mirada al documento, salta a la vista una serie de incongruencia. En el documento, el proyecto tiene dos ubicaciones: por una parte dice que está ubicado en Cerro Cabra, de Veracruz, y en otra parte dice que ‘el proyecto en mención está localizado después de la comunidad de Llano Bonito que pertenece al corregimiento de Arraiján’.

No fue posible conseguir una opinión de la Anam, a pesar que se acordó, en dos ocasiones, un entrevistas con la directora de Evaluación, Milixa Muñoz fueron canceladas.