26 de Feb de 2020

Nacional

Muerte de ‘Lindín’, un caso en el limbo

PANAMÁ. El extraño caso de la muerte del joven Esteban Roncevic Sianca, en medio de un conflicto entre pandilleros y policías en San Joa...

PANAMÁ. El extraño caso de la muerte del joven Esteban Roncevic Sianca, en medio de un conflicto entre pandilleros y policías en San Joaquín, navega en un mar de contradicciones y se enreda en los laureles de la justicia. Mientras su madre, Imelda Sianca, acusa a la Policía de disparar el arma que acabó con la vida de ‘Lindín’ —como también le decían a su hijo—, respuestas inconclusas dan vuelta a esta historia.

Sianca asegura que a más de un año del suceso, las autoridades no han revelado un informe de balística que demostraría de dónde provino la bala asesina. Aunque, sin dudar, se ratifica: ‘fue la Policía’.

Ayer, tras la publicación de este diario que advertía sobre el caso, la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) salió al paso. Su jefe, Manuel Moreno, sostiene que mientras el expediente estuvo en la DIJ no se recibió ningún informe pericial sobre balística. Y tampoco se solicitó.

‘Si la DIJ hubiera solicitado a balística esa experticia se lo hubiéramos remitido a la fiscalía, pero este no es el caso. No sabemos si existe un informe, nosotros no tenemos jurisdicción sobre el personal de balística’, dijo Moreno.

El expediente del caso salió de la DIJ el viernes 3 de diciembre pasado, rumbo a una fiscalía. Y desde esa fecha ha pasado por superiores y de circuito penal. Ahora está en la Décima.

‘FISCALÍA PIDIÓ INFORME’

Sianca, aún sumida en el dolor y la impotencia, dice que a través de tres notas emitidas el 7 y 20 de septiembre y el 6 de octubre pasado, la Fiscalía Auxiliar intentó acelerar el proceso. ‘La Fiscalía sí pidió a Criminalística (que maneja balística) el informe, pero ellos nunca se lo entregaron’.

La madre agrega que la Fiscalía incluso, tuvo que solicitar una prórroga de un mes para atender el caso, a expensas de que Criminalística, bajo el Instituto de Medicina Legal, entregara el documento.

Ahora, según relata, Imelda ha asistido en varias ocasiones a la Fiscalía Décima para saber qué pasó, quién mató a su hijo; sin embargo allí sólo le han dado largas. ‘Dicen que eso tarda’. ¿Cuánto? Eso es algo que no sabe. ‘Cuando matan a un policía sí hacen todo rápido. Se están encubriendo y pido que apliquen la misma justicia para mi hijo, que tenía un récord limpio’, exclama indignada.

DEFENSORÍA, EN EL CAMINO

Pero esos caminos, asegura Sianca, no han sido los únicos que ha recorrido. En la desesperación por las incógnitas en la muerte de su hijo, acudió a la Defensoría del Pueblo, en donde —dijo— le explicaron que sólo podían actuar ‘con los resultados de la DIJ’.

Consultado al respecto, el director de Derechos Humanos de la Defensoría, Eduardo López, sostuvo que mientras haya una investigación penal sobre un caso, esta entidad no tiene competencia.

‘De repente podemos asesorar, pero no podemos meternos en el caso porque tendríamos problemas. Un fallo de la Corte nos limita’, planteó López.

Para el abogado Miguel Antonio Bernal, este no es más que un caso de violación a los derechos humanos. De esos que por estos días han florecido, a la par de denuncias de abusos policiales. ‘Aquí hay encubrimiento, y no se ha seguido el debido proceso’, manifestó.