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29 de Nov de 2020

Nacional

Partidos, una lección por aprender

El caso de Bosco Vallarino es, para los analistas políticos, la mejor muestra de que los partidos locales tienen una lección pendiente. ...

El caso de Bosco Vallarino es, para los analistas políticos, la mejor muestra de que los partidos locales tienen una lección pendiente. ¿Cuál? Aprender a discernir entre a quién pueden y a quién deben postular para una elección.

‘Brillar en un momento determinado no quiere decir que se vaya a tener habilidad política’, asegura Ramón Jiménez Vélez.

Para el experto, los colectivos comúnmente caen en el error de aprovechar el momento de popularidad de alguna figura y no pensar en que a quien están postulando pueda tener ‘algún sustento en el campo político’.

Y los resultados de las elecciones pasadas dejaron ver que en Panamá el tema tomó fuerza. Por ejemplo, el partido Cambio Democrático (CD) llevó al expresentador de televisión Víctor Juliao a la Asamblea Nacional por el circuito 8-7. Lo mismo hizo con Guillermo Ferrufino, quien primero corría a diputado de La Chorrera de forma independiente. Tras ganar los comicios presidenciales, Martinelli lo nombró como ministro de Desarrollo Social (MIDES).

En el panameñismo también ocurrió lo mismo. Ese colectivo, además de postular a Vallarino como alcalde tras ganar un concurso de baile transmitido por la televisión, apostó al presentador del programa en el que participó Vallarino, Luis Eduardo Quirós, para la Asamblea Nacional. Cada uno con un desenvolvimiento político completamente distinto.

Pero para el analista Renato Pereira, la tendencia no arropa solo a las estrellas. En la región, sostiene, se da con frecuencia entre los empresarios. Y por su falta de experiencia política, agrega, hay doble riesgo: ‘o terminan siendo autoritarios o desplomándose’.

‘Es que los grandes estadistas han salido de la vida política’, plantea.