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01 de Feb de 2023

Nacional

La CSS a media máquina por cuatro días continuos

PANAMÁ. Ayer se cumplió el cuarto día de huelga en la Caja de Seguro Social (CSS) con una institución brindando los servicios de salud a...

PANAMÁ. Ayer se cumplió el cuarto día de huelga en la Caja de Seguro Social (CSS) con una institución brindando los servicios de salud a media máquina y cientos de personas afectadas en el camino, particularmente los que no pueden recurrir a los servicios de atención privados.

El pugilato entre los gremios médicos y administrativos y las autoridades de la CSS era lo característico. Las acciones violentas de las últimas fechas se trasladaron a la capital veragüense, donde se sumaron los indígenas y miembros del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (Suntracs).

Los usuarios de los servicios de salud sufrían las consecuencias de este paro. Desde muy temprano, un recorrido de personal de La Estrella por policlínicas y hospitales del área metropolitana y San Miguelito constató esa realidad.

En las policlínicas con más ‘‘clientela’’, se evidenció una atención a medias. Algunas vacías, otras muy llenas; usuarios molestos por la falta de atención y para otros, un día normal.

En la policlínica Dr. Manuel Ferrer Valdés, en el populoso El Marañón, el ambiente era sofocante... Estaba más concurrida de lo normal. Carmela Atencio madrugó con su hija de cuatro años y tuvo que esperar dos horas para que Registros Médicos (búsqueda y tráfico de expedientes clínicos) comenzará a funcionar, pese a que este departamento no respaldaba el paro.

En la Policlínica Presidente Remón, en Calle 17 Oeste, fue muy distinto: hubo poca concurrencia y la gente fue atendida sin demora por primera vez en mucho tiempo.

En el Hospital de Especialidades Pediátricas Omar Torrijos Herrera, en Vía España, fue un día lento, pocas personas y un personal incompleto.

La inquietud de Eli Rangel, al no encontrar cita para Rayos X, fue precisamente porque no estaba el personal que la debía atender.

La Policlínica J. J. Vallarino, en Juan Díaz, donde se atienden miles de asegurados y beneficiarios de Panamá Este y varios sectores de San Miguelito, estaba desolada. Bancas y cubículos de los distintos departamentos de atención se encontraban vacíos.

Mauruch Massus es una joven que con su niño en brazos y residente en Pacora madrugó para lograr atención médica para su pequeño. El pediatra que la atendió desconocía el peso y medidas del bebé, porque el o la responsable de esta tarea, sí apoyaba el paro.

En el Susana Jones, el antiguo hospital privado San Judas Tadeo, que funciona en la entrada de Villa Lucre, la atención de los asegurados era ‘regular’, como lo constataron dos pacientes.

La policlínica Manuel María Valdés, en las entrañas del distrito de San Miguelito, también funcionaba con toda normalidad.

Edilberto Aparicio, quien acudió en búsqueda de una cita para realizarse unos exámenes, opinaba espontáneamente que los médicos y administrativos lo que buscan es una mejor calidad de vida, por lo que creía que el director del Seguro debería sentarse a conversar con ellos.

TENSIÓN EN SANTIAGO

Las protestas de los funcionarios de la Caja de Seguro Social en Veraguas continuaron este jueves y a ellos se unieron indígenas de la comarca Ngäbe Buglé y miembros del Suntracs.

Desde muy temprano, los piquetes fueron las acciones más notables en esta región. Tanto en el hospital en Veraguas como en la policlínica Horacio Díaz Gómez, en el centro de la ciudad de Santiago, los funcionarios protestaron.

Denunciaron persecución de parte del personal de Recursos Humanos en la provincia, porque no les permitieron utilizar la sala de reuniones de la institución.