Para Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), “una de las mayores restricciones que hoy hay para cumplir los acuerdos...
Irán y Estados Unidos reanudan contactos en Omán tras los ataques, sin acuerdos pero con voluntad de seguir dialogando
- 06/02/2026 14:15
La primera ronda de conversaciones entre Irán y Estados Unidos desde los bombardeos de junio concluyó este viernes en Omán sin anuncios concretos, pero con un clima que ambas partes describieron como constructivo. El encuentro, celebrado en Mascate bajo un formato indirecto, permitió reactivar un canal diplomático que reduce, por ahora, la amenaza de una nueva escalada militar en la región.
El canciller iraní Abbas Araghchi calificó las conversaciones de “fructíferas” y sostuvo que sirvieron para escuchar posiciones y acordar la continuidad del proceso. Desde la mediación, el ministro de Exteriores omaní Badr al Busaidi confirmó que se identificaron posibles áreas de avance y que las capitales analizarán los resultados antes de una próxima cita.
Las conversaciones se desarrollaron por rondas separadas: Al Busaidi trasladó mensajes entre las delegaciones, evitando un cara a cara. Teherán busca centrar el diálogo en su programa nuclear, donde dice estar dispuesto a concesiones limitadas. Washington, en cambio, exige un paquete más amplio que incluya misiles balísticos, el apoyo a grupos armados regionales y la situación interna en Irán.
Araghchi subrayó que el siguiente paso debe ser acordar un marco común con los temas a tratar, mientras Omán habló de crear condiciones para reanudar negociaciones diplomáticas y técnicas. La distancia entre las agendas evidencia la complejidad del proceso y la cautela con la que avanzan ambas partes.
La delegación estadounidense fue encabezada por Steve Witkoff y, según imágenes oficiales, incluyó a Jared Kushner y al jefe del CENTCOM, Brad Cooper. Esa presencia militar generó críticas en Teherán, donde una fuente diplomática advirtió que podría poner en riesgo el diálogo nuclear. “Sin amenazas ni presión no hay conversación posible”, insistió Araghchi.
La desconfianza persiste tras el colapso del intento negociador de primavera, frustrado por ataques israelíes y estadounidenses, y por la represión de protestas internas en Irán. El propio canciller iraní admitió que el proceso arrastra “capas de desconfianza” que complican cualquier avance.
En paralelo, mediadores regionales habrían presentado una propuesta —divulgada por Al Jazeera— que plantea una pausa de tres años en el enriquecimiento de uranio, la transferencia a un tercer país del material enriquecido al 60% y compromisos sobre misiles y apoyo a aliados armados, a cambio de un acuerdo de no agresión. Irán ya ha dejado claro que no renunciará a lo que considera sus capacidades defensivas, y sectores internos reclaman una postura más dura.
Mientras la prensa reformista iraní saludó la reapertura del diálogo, medios ultraconservadores criticaron las negociaciones. La tensión quedó reflejada cuando la Guardia Revolucionaria difundió pruebas de un nuevo misil de largo alcance antes del inicio de la reunión.
Del lado estadounidense, no hubo declaraciones públicas tras el encuentro. Horas después, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra personas, entidades y buques vinculados a exportaciones petroleras iraníes, reforzando la presión económica mientras el canal diplomático sigue abierto.