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29 de Sep de 2020

Nacional

Agoniza banco de sangre del Rafael Hernández

CHIRIQUÍ. No tiene que ocurrir una catástrofe para que el banco de sangre del Hospital Regional Rafael Hernández, en David, entre en cri...

CHIRIQUÍ. No tiene que ocurrir una catástrofe para que el banco de sangre del Hospital Regional Rafael Hernández, en David, entre en crisis. Y es que el número de unidades de reserva es tan bajo, que sólo basta que se atiendan algunas emergencias propias de un nosocomio, para que la situación se convierta en crisis.

Zaida Zapata, encargada del banco de sangre de ese centro hospitalario, reconoce que la escasez de sangre es una constante que, desafortunadamente, no se ha logrado superar, debido a la falta de donantes voluntarios. ‘Existe una falta de solidaridad en ese sentido’, lamenta.

‘Esto se debe, quizás, a que nuestra cantidad de donantes voluntarios no alcanza los valores deseados en cualquier población del mundo’, manifiesta.

La Organización Mundial de la Salud establece que para que un banco de sangre esté bien dotado, debe contar al menos con un 2% de su población que acuda a donar voluntariamente.

En el caso del Hospital Regional Rafael Hernández, el panorama ideal sería que se contara con un inventario permanente de 50 unidades de sangre tipo O+; 20 A+ y 10 unidades de O-. Sin embargo, la realidad demuestra que de estas cifras no se alcanza ni siquiera el 50%.

‘No debe ocurrir una catástrofe para entrar en crisis, con solo un paciente que llegue recibiendo unidades nos deja en la quiebra’, asegura.

La situación es crítica si se toma en cuenta que en este hospital no sólo se atienden pacientes de la provincia de Chiriquí; sino que además se reciben casos provenientes de las provincias de Bocas del Toro y Veraguas, e incluso de las provincias centrales.

EL NEGOCIO DE VENDER SANGRE

La escasez de sangre que existe en los hospitales, producto de la falta de donantes voluntarios, influye en que aún en el país la venta del tejido hemático sea un negocio para algunas personas. Se pudo constatar que hay quienes han llegado a pagar entre 50 mil y 300 mil dólares por pinta o unidad de sangre. Todo dependerá del tipo que se requiera, ya que hay unos menos comunes que otros, que son por los que se llega a pagar más.

El panorama es preocupante, ya que en algunos casos un paciente llega a necesitar más de una unidad. De eso sabe muy bien Blanca Aparicio, quien recientemente tuvo que buscar sangre para un familiar recluido en el hospital.

‘Es desesperante porque tú sabes que tu familiar la necesita y no puedes conseguirla, ni siquiera pagando’, señaló. Al final, tuvo que pagar 150 dólares por tres pintas de sangre.

Zapata considera que la práctica seguirá vigente mientras haya quien esté dispuesto a pagar. A su juicio, lo ideal es que cuando un paciente requiere sangre, sea un familiar o alguien cercano el que la done.

Si un familiar se acerca lo primero que se le dice es que busque dentro de su familia personas que ellos conozcan su comportamiento, pero casi siempre la respuesta es ‘prefiero pagar, a mí no me gusta pedir favores’, sostiene la encargada del banco de sangre.

FOMENTAR LA DONACIÓN VOLUNTARIA

Para Zapata, lo importante es fomentar una cultura de solidaridad en el país. Explica que para donar sangre se requiere ser mayor de edad, y menor de 65 años, ya sea hombre o mujer. No haber salido en los últimos seis meses del país, no estar recibiendo ningún tipo de medicamentos y tampoco sufrir de una enfermedad crónica. Además, presentar la cédula de identidad personal. Indicó que cada posible donante es sometido a una revisión médica y a exámenes de laboratorio.