25 de Sep de 2022

Nacional

El optimismo es una herramienta para liderar las empresas

Administrar con optimismo permite alcanzar el éxito en las organizaciones. La motivación y la actitud son un tema complejo, que influye...

Administrar con optimismo permite alcanzar el éxito en las organizaciones. La motivación y la actitud son un tema complejo, que influye en el desempeño de los empleados. La Estrella y la Universidad de Alta Dirección (UAD) realizaron el Concierto de Management, un seminario que reunió a importantes administradores, gerentes y dueños de empresas, quienes tuvieron la oportunidad de escuchar a los expositores internacionales Emilio Duró, de España, y Roberto Rabouin, de Argentina, especialistas en desarrollo personal y cultura organizacional, bajo el tema "Gestión del optimismo para el éxito organizacional".

Roberto Rabouin, Master en Administración y Marketing Estratégico, resaltó que el problema actual en las compañías es la actitud, tanto de los empleados, como de los directivos. Por eso, las empresas deben trabajar sobre la gente, más que en los números. Señaló que actualmente existen "empresas anoréxicas"que tienen menos empleados y recursos de los que necesitan.

Rabouin sostuvo que existen tres elementos claves de la actitud en los entornos organizacionales, que son el líder, la cultura y el individuo.

En relación con el individuo, indicó que es importante desarrollar automotivación, pro actividad y entusiasmo, para lo cual se debe hacer un plan personal de vida, con valores, objetivos y acción, ya que lo que no se mide, no se gestiona.

Para el argentino, el empleado no solo debe ser un "hacedor de tareas", sino un pensador, que se anticipe a las cosas. Sin embargo, reiteró que la proactividad supone margen de error. Además, resaltó que el entusiasmo implica hacer que la gente sienta propios los resultados de la empresa y disfrutar de los éxitos de la misma.

Sobre la cultura organizacional, el especialista en docencia universitaria dijo que lo importante es la descentralización de decisiones, que haya baja distancia al poder, trabajo en equipo, orientación a largo plazo, tolerancia a los cambios y que se aprovechen al máximo los rasgos de femeneidad y masculinidad de los trabajadores.

El liderazgo debe buscar tres pasiones según el expositor: mejorar la vida de clientes, desarrollar a los colaboradores y construir un mundo mejor.

"Nadie puede dar lo que no tiene. La actitud positiva se trabaja desde los gerentes", concluyó el afamado expositor.

Por otra parte, Emilio Duró, consejero de empresas en España, dio una charla muy dinámica, con ejemplos cotidianos, que hacían referencia a la felicidad y las ganas de salir adelante, bajo el tema "la gestión de la ilusión y el coeficiente del optimismo".

El español resaltó que el ser humano es un ser integral, que necesita equilibrar todos sus aspectos, desde la familia y el trabajo, hasta los amigos.

Para el ejecutivo, hay gente capaz de sacar ventaja de los malos momentos y precisamente eso lo diferencia y le da valor a su vida. Duró considera que el ser humano tiene la capacidad inhata de molestar a los demás y que se inventó la razón para perturbarse a sí mismo.

Duró es fiel creyente que la monotonía hace que le perdemos el sabor a la vida, por eso debemos observar y buscar sorprendernos con los pequeños detalles.

Para Duró existen cuatro pasos para el éxito: el primero, saber qué quiero; el segundo, ser realista; el tercero, salir a buscarlo; y el cuarto, analizarse uno mismo y preguntar a los demás cómo nos ven para tomar conciencia de lo que debemos mejorar.

"La felicidad sería una mala memoria y una buena salud", señaló y agregó "lo que posees, te poseerá. Cuidado con lo que tienes".