30 de Sep de 2022

Nacional

los supuestos intentos golpistas contra el presidente Ricardo Martinelli

Al mejor estilo de los tiempos de la dictadura militar que ensombreció el panorama nacional desde 1968 hasta 1989, a casi tres años y me...

Al mejor estilo de los tiempos de la dictadura militar que ensombreció el panorama nacional desde 1968 hasta 1989, a casi tres años y medio del gobierno del Cambio, por los mares de la opinión pública también han desfilado supuestos intentos de golpes de Estado.

Una de las primeras denuncias salió a relucir a principios de este año, en medio de las protestas indígenas que alcanzaron su clímax a principios de febrero. Tras cinco días de cierres de calles en la Interamericana, el entonces vicepresidente de la Asamblea, Marcos González, declaró que ‘tenía pruebas’, entre ellas grabaciones, de que las protestas contra la minería fueron azuzadas por políticos y sindicalistas con la intención de propiciar un ‘golpe de Estado’ contra Martinelli. El oficialista dijo que los partidos opositores PRD y Panameñista, así como el Suntracs, estaban gestando un movimiento para derrocar al mandatario de la Nación. Otro de los intentos golpistas vino de la propia voz de una de las ministras más cercanas a Martinelli. Todo surgió tras la creación del Sistema de Administración de Justicia Disciplinaria que confrontó al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, con el director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez. La sombra de un intento golpista salió a la palestra pública nuevamente el miércoles 14 de marzo de este año cuando la ministra de Trabajo, Alma Cortés, denunció en Telemetro que los altos mandos de la esfera gubernamental ya conocían de la amenaza de un golpe de Estado por parte de la Policía Nacional.

La versión fue secundada por el ministro Mulino, quien aseguró que durante una reunión que sostuvo en su oficina, pidió a dos emisarios de la Policía que se retiraran de su despacho por el tono en que se dirigieron a él. Mulino alegó que al final de la conversación las unidades le advirtieron que la PN iba a cerrar filas si insistía en apoyar el proyecto de Administración de Justicia Disciplinaria. Uno de ellos era el comisionado XXXXX Serracín, subdirector de la Policía. Pero los días pasaron y otra vez se esfumó el supuesto intento golpista.