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20 de May de 2022

Nacional

Se enreda lío del transporte, no hay luz al final del túnel

PANAMÁ. ¿Quién es el responsable de que hayan tantas fallas en el sistema de transporte público capitalino? ¿Metrobús? ¿Por qué no se pr...

PANAMÁ. ¿Quién es el responsable de que hayan tantas fallas en el sistema de transporte público capitalino? ¿Metrobús? ¿Por qué no se previeron las trabas? ¿Cómo se mitigarán? ¿Es momento de pensar en introducir una nueva concesionaria y generar competencia? Y el usuario.. ¿tendrá que seguir esperando?

Es sencillo: todavía nadie sabe, aun después de dos años de la puesta en marcha del proyecto de movilización masiva más importante del país.

Sobre los enredos en el transporte público capitalino se posan incógnitas que ni la agudeza política de la Asamblea Nacional pudo desgranar ayer, en el primer careo de Mi Bus y el gobierno, con los diputados y la sociedad civil.

La concesionaria atribuyó los problemas de frecuencia (los más repetitivos) al congestionado tráfico vehicular en la ciudad, producto de los frentes de obras civiles que forman parte del proyecto oficial de reordenamiento vial de la ciudad capital.

La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) la secundó. ‘Hay que mejorar el flujo vehicular’, reconoció el secretario general de la entidad, Nicolás Brea, como fórmula para acabar con el asunto que agobia a 750 mil personas todos los días.

Para ello anunció la creación de una unidad especial de fiscalización del Metrobús, integrada por 40 agentes motorizados. Darán prelación a los buses e intentarán movilizar el tranque en las vías de circulación del transporte público.

‘Esa no puede ser una respuesta final, debió ser un proceso planificado, pareciera que solo hubieran cambiado de cascarón’, insistió Aida de Maduro, representante del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).

Este negocio empezó muy mal, agregó el jurista Víctor Martínez.

LA CARRETA DELANTE DE LOS BUEYES

El gobierno se exculpa de la improvisación, multa y apoya. Devela una relación paradójica, que convulsiona al oficialismo en la Asamblea y en el Palacio de las Garzas, mientras la gente ve cómo los diez años invertidos en un diablo rojo empiezan a abultarse.

El SIP reclamó que el gobierno haya impulsado un proyecto de transporte masivo sin haber adecuado los componente paralelos a los buses. Dos años después de que el primer metrobús rodara, se han levantado 78 casetas de espera (de más de 150) y las zonas pagas están por venir. Al menos seis de ellas.

Los empresarios calculan que desde el 15 de marzo último (cuando el Metrobús tomó la operación total de las rutas de la capital) se pierden $180 mil por hora. Es decir, $1.4 millones en un día laboral.

‘Very happy never in the life’, reclamó Esperanza Mena, vocera de los usuarios del transporte público en el aforo. Ella sostiene que la justificación de Mi Bus no tiene asidero. ‘Sabían del reordenamiento’, rebatió.

La Asamblea pretendía que Mi Bus respondiera diez preguntas sobre la crisis, pero la compañía solicitó tiempo para dar respuestas precisas. Se volverán a ver mañana.

Lo único que quedó claro tras el careo es que la preocupación por los problemas del transporte es creciente. El defensor adjunto, Javier Mitil, dijo que está afectando la salud de los panameños y que si la concesionaria no puede con la carga, entonces deben abrir el abanico a otras. Todos aplaudieron la idea, menos Mi Bus, cuyo gerente, Miguel Cardona, aseguró tener la capacidad de resolver el asunto.

Paralelamente, Tomasito López, secretario de Defensa de Sicotrac, propuso permitir la circulación de 250 diablos rojos para mejorar el panorama, pero no hubo respuesta. Brea se había retirado del salón, sin más, por tanto no había oportunidad de considerar la solución de los transportistas.