CARACAS. El panorama de Venezuela empieza a complicarse. Miles de partidarios de la oposición venezolana empezaron a hacer sonar cacerolas en algunas zonas de Caracas, la capital del país suramericano, en rechazo a la proclamación de Nicolás Maduro como presidente electo en el Consejo Nacional Electoral (CNE).
La oposición pidió desde ayer una auditoría del 100% de los votos de las elecciones, tras un resultado estrecho entre Maduro (50.75%) y el candidato opositor Henrique Capriles (48.97%). Un margen que aún 24 horas después no completaba el 2% y que se veía ensombrecido por acusaciones de fraude e irregularidades.
En la Plaza Altamira y algunas calles del municipio opositor de Chacao, en el este de Caracas, los partidarios opositores llevaban en las manos cacerolas y todo tipo de utensilios para hacer oír su desacuerdo con los resultados del CNE.
Entre gritos de ‘Se ve, se siente, Capriles presidente’ o ‘Queremos a Venezuela’, los opositores reclamaban el recuento de los votos.
Mientras, la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, en el acto de proclamación de Maduro, dio luces de que no habrá auditoría.