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09 de Apr de 2020

Nacional

‘María Carter, Pantalones: presidente de Panamá’ y otras más

La popularidad llevó a la dirigente lanzar su candidatura para representante del corregimiento chorrillero, donde votó toda su vida. Lo ...

La popularidad llevó a la dirigente lanzar su candidatura para representante del corregimiento chorrillero, donde votó toda su vida. Lo hizo por medio del PRD, pero no tuvo éxito. Luego tendría la presidencia como objetivo.

‘¿Quién sería su primer damo?’. Se lo preguntó un canal de televisión cuando en 1999 competía en las elecciones primarias del PRD. María Carter, siguiendo el hilo sardónico de la conversación, respondía ‘ese es un gallo escondido’.

‘VE DIRECTO A LA CABEZA’

Para un personaje como Maud Catherine los protocolos siempre estuvieron de más. Cuando quería ver a alguien, iba directo a hablar con esa persona. ‘Si necesitas algo, no vayas a la rama, ve directo al árbol, Carmencita’, le decía a su hija.

Cuando quería hacer una rifa, Maud Carter iba directo a hablar con el dueño de Felipe Motta. Pedía que le vendieran un Johnnie Walker etiqueta negra de 4.5 litros y empezaba a vender boletos. El Sr. Motta siempre ‘le hacía precio’ porque sabía que era para una de sus emblemáticas rifas.

Carter se paseaba por todas las calles con más de un galón de alcohol bajo el brazo, y podía vender alrededor de mil boletos para una rifa. Algunas veces los presidentes compraban 200 o 300 boletos y si se lo ganaban, decían que se lo quedara o que lo volviera a rifar. La idea era donar algo a la causa. Con el dinero recaudado, Maud compraba bolsas de legos para sus chicos, patines, zapatillas, balones, o las infaltables bicicletas.

el amor por la comida rápida

Carter era asidua cliente de McDonald’s, cuenta Carmen. ‘Ella iba siempre al que está en Vía España y tenía un asiento favorito’, comenta su hija, ‘¡pobre de aquel que ocupe su asiento!’.