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11 de Apr de 2021

Nacional

Los médicos que cambian sus estetoscopios por la política

PANAMÁ. ¿Qué voy yo a hacer en una Asamblea tan corrupta?, pensaba hace unos días el doctor Francisco Díaz Mérida. Su respuesta fue la s...

PANAMÁ. ¿Qué voy yo a hacer en una Asamblea tan corrupta?, pensaba hace unos días el doctor Francisco Díaz Mérida. Su respuesta fue la siguiente: Si el FAD tiene un proyecto social, una constituyente para cambiar este país es necesario que tengamos participación en ese órgano, concluyó.

Díaz Mérida, jubilado después de 40 años de trabajo en la rama de la Salud Ocupacional, piensa que hay tres grupos de galenos que espiran a las curules: los que lo hacen por dinero —$7 mil de salario—, los que los hacen por prebendas y los que lo hacen porque creen en la transformación social del país.

El doctor, claro está, y al igual que los demás médicos entrevistados, se ubica en el último lote. El solo tendrá menos de $2 mil que le dará su partido, el Frente Amplio por la Democracia (FAD) para afiches, camisetas, banderas y otros objetos de campaña. ‘A mi electorado les puedo ofrecer mi honestidad. No tengo para regalar ni jamones ni bolsas. Escuché que un candidato a diputado por el 8-7 tiene $100 mil para la campaña.

El pediatra Eric López, del partido Molinera, aspiró a una diputación por La Chorrera en el 2009 y perdió. Cuando el gobierno tomó posesión, ocupó la Dirección Regional de Salud de Panamá Oeste. De allí salió para volver a la contienda política. Nuevamente aspira a sentarse en la Asamblea.

López asegura que no lo hace por dinero, que no es rico, pero gana lo suficiente como médico. Cuenta que es hijo de un carpintero y de una aseadora de escuela. ‘Conozco verdaderamente las necesidades. Si nosotros no participamos permitimos que los profesionales de la política sean las únicas opciones que tiene el electorado y después nos quejamos’.

El especialista sostiene que la política debe ser para resolver los problemas. En esto coincide con Díaz Mérida.

Gladys Novoa, ginecóloga-obstetra egresada de la Universidad de Panamá, candidata a diputada por segunda vez por el circuito 4-1 distrito de David.

Señala que en los 30 años que lleva ejerciendo la medicina encuentra que gran parte de los problemas sociales y económicos que sufre la gente, sobre todo de la mujer embarazada, guardan relación con sus condiciones de vida y sus estados socioeconómicos.

‘Desde la Asamblea puedo promover leyes que garanticen la atención gratuita, previniendo hasta que la muerte y la mortalidad materna disminuyan’.

Novoa, quien ha ocupado la Dirección Regional de Salud de la provincia, revela que los diputados devengan $10 mil mensuales, contabilizan y que en su consultorio recibe casi $100 mil al año, sin incluir su cheque como doctora jubilada.

Sobre la percepción de corrupción que muestran las encuestas de este órgano, Novoa contesta: ‘La corrupción en la Asamblea es algo tan abarcador, que tan solo con el hecho de abandonarse y no hacer un trabajo de manera responsable se incurre en ese tipo de actos’. Y recomienda que haya más galenos aspirando a llegar a la Asamblea Nacional para lograr los cambios que la sociedad demanda.

Iván López, cirujano ortopeda jubilado de Santiago, aspira a llegar a la Asamblea por segunda vez, de la mano del Partido Revolucionario Democrático (PRD).

El empeoramiento de la calidad de vida en la provincia lo ha empujado nuevamente al ruedo electoral.

‘En Santiago, el hospital colapsó. Solo le dan $9 millones, cuando a Chiriquí le entregan $53 millones y a Herrera le destinan $35 millones para la salud.

Dice que en Panamá hay una crisis de valores y que los candidatos del gobierno la regado un clientelismo ‘enorme’ por todo el país.

El galeno apelará a que los votantes de Santiago no se dejen engañar ‘como engañaron los españoles a los indios con espejitos y que eligan a los candidatos con solvencia moral’.

A su juicio, una parte de los cuestionamientos de la Asamblea está que es un órgano que no tiene independencia, que es manejado desde el Palacio de las Garzas.

LEJOS DEL CALDERO

El oftalmólogo Ricardo Mora considera que los médicos entran en la política para hacer diabluras y ser ricos de una manera deshonesta. ‘La mayoría de las veces, en vez de ejercer su profesión, como debía ser lo correcto’.

Mauro Zúñiga, médico jubilado, afirma que sus colegas ingresan en la política ‘por la plata, como todos los demás’. Considera que el único colega que ha ocupado una curul fue Miguel Peregrino Sánchez, quien murió de un derrame que le dio en el pleno de la Asamblea durante el juicio por corrupción al exmagistrado, José Manuel Faúndes.

La especialista del Santo Tomás, Julissa Rodríguez, señala que la profesión médica bien practicada da para vivir. ‘Cada quién decide si puede hacer algo más, incluyendo los diputados. Los electores deben elegir no por la profesión del candidato sino por los logros. No deben votar por los que tienen cola de paja’.

El doctor Max Ramírez ocupó la Dirección Nacional de Salud del Ministerio de Salud hace unos meses. Dice que no pertenece al partido gobernante no ha tenido aspiraciones a una diputación. ‘Los (médicos) que se meten a la política son los brinca brinca de ahora’.

Mario Rodríguez, médico general, concluye que los doctores ingresan a la política por la influencia de médicos como Arnulfo Arias Madrid y Sergio González Ruíz (fallecido en 1966) más que por el dinero. La contrariedad de esta decisión es que cuando son elegidos son engullidos por el sistema legislativo y no logran los cambios que tenían en mente. ‘Algunos hasta salen desprestigiados’.

Con información de Edward Guerra.