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23 de Apr de 2021

Nacional

Mujeres: buscando la llave del empoderamiento político

PANAMÁ. En una sala repleta de mujeres y banderas de diferentes partidos políticos, por primera vez ellas hablaron el mismo idioma. Falt...

PANAMÁ. En una sala repleta de mujeres y banderas de diferentes partidos políticos, por primera vez ellas hablaron el mismo idioma. Faltó un letrero: ‘solo para mujeres’.

Por más de una hora, las diferencias partidistas quedaron a un lado. Frente a los comisionados de la mesa de reformas electorales las dirigentes políticas clamaron al unísono: paridad de género. Batallaron y lo lograron. Parecía que habían encontrado la llave del empoderamiento político. Gritaban a una sola voz, altivas y contentas: ‘¡Mujeres al poder!’.

Ahí estaba la crema y nata de la clase política femenina: en primera fila las combatientes dirigentes del oficialista Cambio Democrático (CD), Roxana Méndez, Alma Cortés y Niurka Palacios; por el PRD, la dirigente y actual secretaria del Frente Femenino, Eyra Ruiz; del PP, Teresita Yániz de Arias.

Fue el 23 de septiembre de 2010 cuando la Comisión Nacional de Reformas Electorales aprobó el principio de paridad política (50% hombres y 50% mujeres) y el sistema de alternancia mediante listas cerradas, en las que el número de candidatos debería ser distribuido de manera equitativa para ambos géneros.

Un año después, la iniciativa fue engavetada por la aplanadora oficialista, y en medio de un tenso debate mediante una jugada maestra, mujeres militantes de CD al mando de Niurka Palacios volvieron a introducir ante la Comisión de Gobierno, las iniciativas que sus propios diputados descartaron.

PARIDAD: EL SUEÑO

Lo que quedó plasmado en papel — ir en un tú a tú en la competencia electoral con los hombres— en la práctica no se ejecutó. La meta se redujo a eso: un sueño.

Aun así, la lucha no menguó y las mujeres siguen detrás y no al lado de los hombres en cuanto a participación política.

‘La paridad política no se ha alcanzado, seguimos en la lucha’, fue la frase que hasta hace poco dijo a La Estrella Elia López de Tulipano, del Foro de Mujeres de Partidos Políticos.

Cifras preliminares de este organismo regional han dejado al descubierto que en al menos dos de los colectivos más grandes del país, la participación femenina para los cargos principales apenas alcanza el 18%. CD postuló a 124 mujeres en cargos principales. En el PRD fueron 123, mientras que en el FAD el estimado alcanzaría el 8%. En el resto de los partidos aún no se ha contabilizado.

Aunque estos porcentajes están por debajo de esa meta de alcanzar el 50% de la paridad, la cifra abre el telón a una paradoja. Aún no alcanzan el escaño político anhelado, pese a que son las mujeres las que representan una cuota electoral de un poco más del 50% del Padrón Electoral, mientras que los hombres suman el 49.9%.

BUSCANDO LA LLAVE

Las mujeres políticas no bajan la guardia. No se dan por vencidas y siguen dando la batalla. Desde principios de este año, en conjunto con otras ONGs, el Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos y la Alianza de Mujeres de Panamá, están promoviendo el ‘IV Pacto Mujeres, Desarrollo e Igualdad 2014-2019’.

Han sido extensas jornadas de trabajo. Revisaron los avances de las mujeres en los últimos cuatro periodos gubernamentales: 1994, 1999, 2004 y 2009. Identificaron logros, estancamientos, retrocesos y el contexto nacional e internacional que afectan los derechos de las mujeres. Ellas están en eso, analizando, estudiando, buscando la llave del empoderamiento. Es una meta que se han propuesto sin importar las vicisitudes.

Mirando las cifras a nivel macro, la participación política activa es baja. Por ejemplo, en la Asamblea solo seis de 71 diputados son mujeres. Un número casi nulo si se compara la participación de las mujeres en Panamá con las del resto de los países de Latinoamérica, que oscila entre el 30% y 48%.

Aun así, las seis féminas que hoy conforman la Asamblea Nacional reconocen que alcanzar escaños en la política no ha sido fácil.

Dana Castañeda, diputada de CD, lo admite: buscar los votos no es fácil, se nos discrimina por ser mujeres.

UNA PELEA DESIGUAL

Las mujeres están rodeadas de muchas desventajas. que limitan su participación. En la lectura de la perredista Zulay Rodríguez, hay varios factores. Uno de ellos tiene que ver con el dinero. Las campañas que hace algunos años resultaban económicamente accesibles, ahora son inalcanzables y, más aún, hay que competir contra el presupuesto estatal que el partido gobernante facilita, principalmente, a sus candidatos varones, dándoles publicidad y recursos del propio Estado.

Otro factor ha sido la campaña sucia. Dice que los calificativos han pasado de ‘‘mala madre’’, ‘‘mala esposa’’ a términos vulgares que afectan el entorno familiar de las candidatas, círculo que, anteriormente, por lo menos, era respetado.

Y es que en tiempos de campaña electoral la combinación mujer-política-poder adquiere una connotación especial.

En este periodo, cuatro partidos colocaron al frente de su candidatura vicepresidencial a damas. En el panameñismo, Isabel de Saint Malo; en CD, Marta Linares de Martinelli; en el FAD, Maribel Gordón; y Sarai Blaisdell en representación de la candidatura independiente de Esteban Rodríguez.

Un cálculo político al que se han lanzado los partidos en este proceso electoral. Matemática electoral, dicen los expertos: las mujeres son más organizadas y menos agresivas.

Los más osados creen que es una estrategia que, mal llevada, podría traer resultados irreversibles.

Hoy es el Día Internacional de la Mujer, y las mujeres panameñas, al igual que las valquirias, guerreras de la mitología nórdica, seguirán batallando por alcanzar el sitial político que merecen. Por el que por décadas han luchado.