Temas Especiales

01 de Jun de 2020

Nacional

La otra versión de los hechos

Caso de Héctor Gallego

PANAMÁ

Por ser los Vernaza una de las familias más acomodadas de la región en esa época, y por su parentesco con Omar Torrijos, muchos campesinos del lugar señalan que esta familia está involucrada en la desaparición y secuestro del padre Héctor Gallego, en particular Álvaro Vernaza –entonces funcionario del Instituto Nacional Agropecuario y dirigente político local, quien, antes del incidente del 9 de junio de 1971, ya había tenido algunos problemas con miembros de la Iglesia–. Samuel y Genaro Vernaza, sobrinos de Álvaro, que conocieron a Gallego y los incidentes en ese momento, hablan con La Estrella de Panamá para contarnos su versión de los hechos.

¿TUVIERON ALGUNA VEZ ALGÚN TIPO DE RELACIÓN O COMUNICACIÓN CON EL PADRE GALLEGO? ¿CONVERSARON CON ÉL, LO CONOCIERON...?

Genaro Vernaza (GV) : Samuel, no sé; yo hablo por mí, porque estuve un tiempo viviendo afuera. No tuve una relación estrecha con él. Lo conocí, conversé algunas veces con él.

María Vernaza (MV) : De nosotros sí fue amigo. Nos visitaba.

GV : Yo no podría decir que fue mi amigo. Pero sí lo conocí en el campo, con la gente. Compartía con la gente por allí y, sobre esos temas, lo único que le podría decir es que este señor creó una división en este pueblo.

¿POR QUÉ LO DICE?

GV : Porque le hizo ver a nuestros campesinos, a la gente de estos campos, que eran objeto de explotación de las personas que tenían fincas. En esta comunidad nunca ha habido ricos, aquí hay gente que vive medianamente bien. Ricos, ricos, no. Ni terratenientes. Aquí la tierra está muy compartida. Él hizo ver que nosotros éramos sus enemigos y que había que destruirnos. ¿Cómo destruir?, no trabajándonos. Ese tipo de enseñanzas. Fue creando división entre la gente del campo y nosotros, los que estamos aquí.

Samuel Vernaza (SV) : Yo conocí al padre Gallego, se hizo amigo mío. Cuando yo me casé me dijo que quería venir al matrimonio y hasta me dejó una nota cuando fue el casamiento de que no podía asistir porque le salió algo y se excusó. Pero venía aquí a la casa mía, donde yo vivía, y conversábamos. Pero él a mí nunca me manifestó que era enemigo mío, solo me dijo que él quería levantar este pueblo; pero parece que se fue por mal consejo, porque se unió con personas resentidas que empezaron a meterle y hacerle cuestiones, pues empezó a hacer reuniones en los campos y ponía a la gente a hacer diabladas entre ellos, el compadre rico y el compadre pobre. Creó una situación un poco... que después... o sea, yo nunca fui enemigo de él.

MV : A nosotros no nos consta (que hizo eso).

SV : Una vez aquí, para un San Pedro, iban a... La tradición era pasear el San Pedro durante la fiesta . La Iglesia estaba donde está la cooperativa esa. La cooperativita esa, le llaman ahora, y antes había una escuela. Antes funcionaba la iglesia ahí. De repente, él se opuso, porque dijo que no había que sacar santos porque no sé qué y la gente se enardeció. Muchos se enardecieron y agarraron… tuve yo que meterme, para defenderlo a él.

GV : Estaba chocando.

SV : Estaba chocando con la comunidad por el San Pedro. Yo sí vi que él agarró el San Pedro y lo echó al suelo y dijo: ‘Aquí no va nadie a sacar a ese santo a pasear’. Hubo ese episodio aquí.

GV : Lo mutiló.

SV : Otro episodio que hubo aquí fue la quema de la planta. Antes de tener luz, Álvaro Vernaza trajo una planta que daba luz de 7 a 12 p.m. Él, Héctor Gallego, se reunió con varios muchachos de aquí, primos míos, Rico Rodríguez, Herminio, muchachos de aquí. Se reunieron y decidieron meterle candela a la planta. Él les dijo que no lo involucraran porque él los podía ayudar desde afuera. Cosas así que no eran lo lógico que estuviera pasando en Santa Fe. Aquí la gente, aquí no hay ricos; pero ellos tildaban a muchos de ricos, porque tenían una finquita de 15 ó 20 a hectáreas, bonita, con 15 a 20 vacas. ‘Ese te está explotando aquí’, decía. El que más tierra tiene aquí en Santa Fe no llega ni a 300 hectáreas.

GV : Por ahí debe estar. Aquí no hay ningún latifundio.

SV : Ves otro lugares en donde cualquier campesino tiene mil 200 hectáreas. Aquí, cada uno tiene su pedacito.

¿USTEDES CÓMO SE SIENTE CON QUE SE LES VINCULE CON LA DESAPARICIÓN DEL PADRE?

GV : Eso trajo más roces, más fricciones cuando se hizo aquel señalamiento a un pariente nuestro. Se le vinculó con la desaparición del padre. Eso no fue cierto ni existió ningún vínculo de don Álvaro con la desaparición del padre. La desaparición de Gallego, que nunca se ha sabido o nunca han querido aclarar, a los que más perjudicó fue a la familia de nosotros, por vincularnos a un hecho de lo que no era cierto. Que no era real. Todavía hay personas que creen eso, que eso que dijeron era cierto. Pero eso fue producto de una investigación que nunca se hizo. Que se le echó un montón de hojas encima para no investigar nada. Y se quedó eso así, y así murió.

¿POR QUÉ LOS VINCULAN A USTEDES?

SV : Álvaro, él ya murió, era un líder político aquí. En el tiempo de las elecciones de antes, siempre había en los pueblos un líder, y era él quien lideraba. Creo que era de otro partido que no era el de Arnulfo Arias. Y monseñor Vázquez Pinto, que era párroco en ese tiempo, empezó a decir que había que unirse para votar por el arnulfismo y empezó a calumniarlo en la iglesia y decirle que Álvaro era esto y que era lo otro. Hasta que llegó el momento que la esposa de Álvaro, que iba a la iglesia, salió llorando con sus hijas por lo que pronunciaba el sacerdote en el púlpito. No sé si en esos días trabajaba Álvaro en el Instituto Nacional Agropecuario. Era el director en ese tiempo. Vázquez Pinto venía bajando de aquí y se toparon. Uno caminando y otro en carro. Vázquez Pinto, con una sonrisa burlona. No me consta, no lo vi, pues no estaba ahí. Esa es la versión que les he oído. Al ver a Vázquez Pinto con la sonrisa burlona, bajó del carro y cogió un cable y le dio un chicotazo al cura por las expresiones que emitió. El cura cargaba una cámara y le metió un camarazo en la mano. De ahí en adelante dijeron que Álvaro era enemigo de la iglesia y en ese tiempo se desaparece Gallego. De una vez lo vincularon. Alguien declaró, ¿quién fue? que había visto el carro del Alvaro, el que usaba en el INA, que lo había visto por esos lados. Eso no fue así.

ALGUNOS DICEN QUE ÁLVARO VERNAZA MANDÓ A QUEMAR EL RANCHO DE HÉCTOR GALLEGO.

SV : Cómo él era un líder político, querían echarle cualquier cosa. Hablaban cualquier cosa. Muchos dicen que él mismo se mandó a quemar su propio rancho.

MV: Eso que tú estás diciendo son suposiciones, no nos consta.

GV : A ese padre se le estuvo dando un seguimiento por parte de las antiguas Fuerzas de Defensa a través del S2. Se le estaba dando seguimiento, por vínculos extraños que tenía con grupo subversivos. De eso consta que tuvo un arresto, eso lo debe contar, bajo esos señalamientos. Y que a Walker, que es un chivo expiatorio, que lo condenaron, y al sargento Madriñán. Ellos ya habían estado por aquí, previo a la muerte de él, haciendo ese trabajo de seguimiento. No se sabe a qué obedeció, si fue por eso que se desapareció. Si alguien se lo llevó, qué se hizo. Puede hasta estar vivo, si nunca hemos visto el cadáver, si no hay restos, no hay muerto. Pudo haber sido secuestrado, lo desaparecieron. ¿Quiénes? No se sabe.

¿QUISIERAN USTEDES QUE SE LLEGARA A ESCLARECER…?

GV : A quién más le convendría que a nuestra familia para que se aclare esta situación de una vez por todas. Nunca se investigó esa situación. La quema de ese rancho. No se abrió investigación.

USTEDES, DESPUÉS DE TODO LO QUE SE HA DICHO... ¿ALGUIEN, ALGUNA VEZ, LOS HA AMENAZADO O HA QUERIDO ARREMETER EN CONTRA DE USTEDES PORQUE LOS VINCULAN ?

SV : Los resentidos por ahí hablan siempre. A nosotros no nos dicen nada, pero hablan por fuera.