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25 de Oct de 2020

Nacional

Candanedo, un médico panameño en zona de conflicto

La comunidad panameña en Oriente Medio ha sido testigo del conflicto desde las ciudades donde viven, estudian o trabajan

En el hospital de Hadassah Jerusalén, trabaja en el cuarto de urgencias el médico panameño Carlos Candanedo, quien además hace una especialidad en Neurocirugía. Es el único panameño que ha sido aceptado en este hospital, uno de los más prestigiosos en el mundo.

La sala de urgencias de Hadassah ha estado bastante activa desde que comenzaron los choques entre vecinos árabes y judíos, tras el secuestro de tres jóvenes estudiantes hebreos a mediados de junio, que se achacó al grupo Hamás, y la posterior aparición de sus cuerpos sin vida en el desierto, con la consecuente ‘venganza’, que se tradujo en la muerte de un joven palestino a manos de colonos israelíes.

Jerusalén es una ciudad de variedad étnica y religiosa, por lo que Hadassah no hace distinción entre sus pacientes, judíos, musulmanes o cristianos.

Antes del conflicto, el más cruento y persistente desde 2012, en la larga historia de enfrentamientos en el área, los casos que atendía Candanedo eran accidentes ‘normales’ y quebrantos de salud de pacientes de todas las procedencias y credos, tanto de Israel como de territorios palestinos.

Candanedo, como todos los ciudadanos de Jerusalén, ha escuchado las alertas de emergencia por el lanzamiento de misiles de Hamás hacia ciudad Santa, ha acudido a los refugios, y ha vuelto a su cuarto de emergencias del hospital pasada la alerta, sin entrenamiento previo. En ese ambiente ha estado trabajando Candanedo en los últimos días.

PANAMEÑOS EN TERRITORIO EN CONFLICTO

La mayoría de los panameños en la región se encuentran en el territorio palestino de Cisjordania, en el pueblo de Tormusaya. Allí, más de una veintena de familias suelen ir y venir de Palestina a Panamá.

Son, en su mayoría, árabes musulmanes.

Otros viven en Kalandia y Ramallah.

En Israel viven también varias familias panameñas hebreas y jóvenes panameños que estudian en universidades israelíes, sobre todo en Jerusalén y Tel Aviv.

En ambas ciudades, como Daniel, un joven estudiante, han tenido que acudir a los refugios al sonido de las alarmas, y algunos han sido testigos, incluso, de cómo el sistema antimisiles derribaba en el aire los cohetes lanzados por Hamás desde Gaza.

‘ Sin la kipá barcel (el sistema de defensa antimisiles domo de acero), los misiles lanzados por Hamás lograrían caer en Tel Aviv y los muertos se contarían por decenas’, asegura el estudiante panameño.

Musa Adames, vecina de Cisjordania, explicó a La Estrella de Panamá que los días previos a la crisis de los lanzamientos de misiles de Hamás y del bombardeo israelí, se vivió una fuerte tensión, creada por el secuestro de los jóvenes hebreos y su posterior asesinato, así como la muerte del joven palestino.

‘Había mucha tensión, se hablaba siempre de que los judíos (colonos que están cerca de Tormosaya) entrarían al pueblo, incluso daba miedo ir o venir a Ramallah (la capital económica de Palestina)’, recordó.

La panameña explicó que el pueblo en el que vive está lejos de Gaza, pero ven lo que ocurre por la televisión, y añadió que la noche del pasado lunes la situación fue extrema porque los soldados israelíes entraron al pueblo y ordenaron a todos permanecer en sus casas.

‘Aunque fue solo eso y no pasamos más peligro, estuvimos muy nerviosos’, confesó. ‘Después llegó la propuesta de alto al fuego y parecía que todo podía acabar, pero no ha sido así’, añadió la panameña.

SIN SOLUCIÓN

A dos semanas del inicio de las hostilidades, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) consiguió que este jueves se habilitara un corredor humanitario hacia Gaza y hubo una tregua parcial de cinco horas, mientras Egipto consiguió un diálogo positivo para un cese al fuego definitivo, pero bien entrada la noche la violencia recrudeció.

Al atardecer del jueves , los medios ya reportaban una incursión terrestre israelí en Gaza, y en el cielo se cruzaban tanto los misiles de Hamás como los del ejército israelí.

DEPÓSITO DE MISILES EN ESCUELA PALESTINA EN GAZA

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNWRA, por sus siglas en inglés) reveló que unos veinte cohetes fueron escondidos en una de sus escuelas vacías en Gaza.

La UNWRA aseguró que fueron removidos.