17 de Sep de 2021

Nacional

Beneficios para las empresas que contraten a expandilleros

Actualmente, las oportunidades de trabajo son muy reducidas para los jóvenes

Beneficios para las empresas que contraten a expandilleros
Dos pandilleros se unieron al programa de amnistía, uno de ellos trabaja como almacenista en la Presidencia.

El gobierno revisa los últimos detalles de un proyecto de ley que presentará el Ministerio de Seguridad (Minseg) ante la Asamblea Nacional con el fin de otorgar incentivos al sector privado que incluya en su planilla a expandilleros.

Los detalles del documento aún no han sido revelados, pero podría contemplar beneficios de carácter fiscal para cualquier rubro comercial y otros que estimulen la creación de micro y pequeñas empresas.

La motivación responde a que, dentro de cinco meses, 200 de estos jóvenes terminarán el programa de capacitación impulsado por el Minseg, y en otros seis meses, igual cantidad de expandilleros culminarán el segundo curso. Todos reclamarán al gobierno el compromiso adquirido por haber dejado las armas: un trabajo sostenible que les permita generar ingresos dignos que los alejen del crimen.

Sin embargo, el Minseg se enfrenta a una complicada realidad. Actualmente, las oportunidades de trabajo son muy reducidas para los jóvenes. Solo uno de cada 28, entre 15 y 29 años, logra insertarse en un empleo. Estos expandilleros, por tanto, tendrán que disputarse las plazas laborales con los 22 mil universitarios recién graduados, los jóvenes en riesgo y los más de 200 mil muchachos que ni estudian ni trabajan (ninis).

Este asfixiante panorama se complica con la premura del tiempo que tiene el gobierno para ubicar en un trabajo a cada uno de estos jóvenes, y comprobar el éxito del plan de amnistía que lleva como estandarte la administración de Juan Carlos Varela para reducir los índices de criminalidad. La tasa actual es de 17 por cada 100 mil habitantes.

El éxito de la amnistía a las pandillas, por tanto, dependerá de la sostenibilidad laboral de quienes se acogieron al programa, menciona René Quevedo, asesor empresarial. ‘Esto tiene poco que ver con los esfuerzos del Minseg porque las perspectivas de reinserción laboral sostenible de estos muchachos son remotas, ya que estamos partiendo de dos premisas falsas. La primera es que tenemos experiencias exitosas de reinserción laboral sostenible de expandilleros; y la segunda, que tenemos empleos para ellos’, afirmó el experto.

Quevedo tiene años tratando de reinsertar y resocializar a pandilleros, dos términos que tienden a confundirse, pero son cosas muy distintas. Conoce testimonios muy conmovedores de expandilleros que sirven de referencia anecdótica, pero no de evidencia estadística, pero ‘ayudar’, dijo, es una cosa y ‘reinsertar’ es otra.

Palpar la seguridad en las calles será difícil sin la inclusión de la juventud en riesgo y el Minseg está consciente de ello.

El plan ‘Más oportunidades’, que desarrolla el Minseg, consiste en la primera fase de la capacitación espiritual y laboral durante seis meses. En este periodo, a estos muchachos, luego de que aceptaron el llamado del gobierno para buscar una vida formal, se les capacita en alguna oficio que les sirva para el resto de la vida.

Una vez transcurrida esta etapa del programa, el gobierno los acomodará en la empresa privada y los insertará por seis meses en un puesto de trabajo.

En este tiempo, el Minseg estará pendiente de ellos; sin embargo, una vez culminado este periodo, ‘los jóvenes tendrán que demostrar a las empresas que son capaces de sostener su empleo’, afirmó Rogelio Donadío, viceministro de Seguridad. Es decir, deben ser disciplinados, mostrar habilidades, ser puntuales, etc.

Según Donadío, el Minseg tiene aseguradas 500 plazas de trabajo permanentes y esperan que la empresa privada acoja con buenos ojos este programa para ofertar empleos en varios sectores comerciales.